sábado, 18 de abril de 2020

La fe sencilla de un niño (Gálatas 4)


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Cuando a los 10 años me arrodillé junto con mi padre en nuestra casa en Canadá expresando mi arrepentimiento y mi fe en Jesús, recibí la confirmación de ser un hijo de Dios. Desde entonces he estudiado mucho y he crecido pero nunca me ha pasado nada más importante que el nuevo nacimiento. Aunque eso fue un primer paso de muchos, la fe sencilla de un niño es la clave para todo lo demás. No hay nada que la supere.

Es posible que, como los de las iglesias de Galacia, lleguemos a despreciar la fe infantil. Es cierto que se puede y se debe añadir muchas cosas a esa fe (2 Pedro 1:5) pero no se puede sustituir o abandonar. Esa voz del Espíritu de Dios que nos da la confianza para decirle a Dios, Papá (Gálatas 4:6) es la voz que nos va guiando a toda la verdad de Dios.

Pablo aquí está reviviendo con claridad su experiencia en Galacia (vss 13-15). Y está sufriendo al ver que las personas que han llegado allí (probablemente judíos que se han convertido pero ellos mismos no han llegado a comprender lo grande del regalo de la salvación que da Dios) han conseguido (16-18) no sólo apartar los gálatas del mensaje de Dios sino también de Pablo el mensajero. Lo expresa como volver a sentir dolores de parto.

Para refrescar lo que venimos leyendo podemos centrarnos en algunos versículos claves de los capítulos anteriores:

Gálatas 1:6- han abandonado a Dios por un evangelio diferente
Gálatas 2:20-21- El testimonio de Pablo, Cristo vive en mí, y no hago nula la gracia de Dios
Gálatas 3:26- por la fe en Cristo Jesús sois todos vosotros hijos de Dios



Ya no somos esclavos, sino hijos

4:1- Lo que quiero decir es esto: Mientras el heredero es niño, no se diferencia en nada de un esclavo de la familia, aunque en realidad sea el dueño de todo.  2-  Hay personas que cuidan de él y que se encargan de sus asuntos hasta el tiempo señalado por el padre.  3-  Lo mismo pasa con nosotros: durante nuestra niñez, estábamos, por así decirlo, sometidos a los poderes que dominan este mundo. 

4-  Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer, sometido a la ley de Moisés,  5-  para dar libertad a los que estábamos bajo esa ley, para que Dios nos recibiera como a hijos.  6-  Y para mostrar que ya somos sus hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo a nuestro corazón; y el Espíritu grita: “¡Abbá! ¡Padre!”  7-  Así pues, tú ya no eres esclavo, sino hijo de Dios; y por ser su hijo, es voluntad de Dios que seas también su heredero.

Pablo se preocupa por los creyentes

8-  Antes, cuando no conocíais a Dios, erais esclavos de dioses que en realidad no lo son.  9-  Pero ahora que conocéis a Dios, o mejor dicho, que Dios os conoce a vosotros, ¿cómo podéis volver a someteros a esos débiles y pobres poderes, y a haceros sus esclavos?  10-  Celebráis ciertos días, meses, estaciones y años...  11-  ¡Mucho me temo que mi trabajo entre vosotros no haya servido de nada!

Recuerdos personales 

12-  Hermanos, os ruego que os hagáis como yo, porque yo me he hecho como vosotros. No es que me hayáis causado ningún daño.  13-  Como sabéis, cuando por primera vez os prediqué el evangelio lo hice debido a la enfermedad que padecía.  14-  Y esa enfermedad fue una prueba para vosotros, que no me despreciasteis ni me rechazasteis a causa de ella, sino que, al contrario, me recibisteis como a un ángel de Dios, ¡como si se tratase del propio Cristo Jesús!  15-  ¿Qué fue de aquella alegría que sentíais? Puedo decir en vuestro favor que, si hubierais podido, hasta os habríais sacado los ojos para dármelos a mí.  16-  Y ahora, ¿acaso me he vuelto vuestro enemigo, solo por haberos dicho la verdad? 

17-  Esa gente tiene mucho interés por vosotros, pero sus intenciones no son buenas. Lo que quieren es apartaros de nosotros para que luego os intereséis por ellos.  18-  Claro está que es bueno interesarse por los demás, pero con buenas intenciones. Y así ha de ser siempre, y no solamente mientras estoy entre vosotros.  19-  Hijitos míos, otra vez sufro dolores por vosotros, como los dolores de parto de una madre. Y seguiré sufriéndolos hasta que Cristo se forme en vosotros.  20-  ¡Ojalá estuviera yo ahí ahora mismo para hablaros de otra manera, pues no sé qué pensar de vosotros!

El simbolismo de Agar y Sara 

21-  Decidme una cosa: los que queréis someteros a la ley de Moisés, ¿acaso no habéis escuchado lo que dice esa ley?  22-  Pues dice que Abraham tuvo dos hijos: uno de una esclava y el otro de su propia esposa, que era libre.  23-  El hijo de la esclava nació según las leyes de la naturaleza; pero el hijo de la libre nació para que se cumpliera lo que Dios había prometido.  24-  Esto tiene un sentido simbólico. Las dos mujeres representan dos pactos: el uno, representado por Agar, es el del monte Sinaí; los que pertenecen a ese pacto nacen para ser esclavos.  25-  Agar, en efecto, representa al monte Sinaí, en Arabia, que corresponde a la actual Jerusalén, la cual está sometida a esclavitud junto con sus hijos.  26-  Pero la Jerusalén celestial es libre, y nosotros somos hijos suyos.  27-  Porque la Escritura dice:
 “Alégrate, mujer estéril, tú que no tienes hijos; grita de alegría, tú que no conoces los dolores de parto. Porque la mujer que fue abandonada tendrá más hijos que la que tiene esposo.” 
28-  Hermanos, vosotros sois como Isaac: sois los hijos que Dios había prometido.  29-  Pero así como en aquel tiempo el hijo que nació según las leyes de la naturaleza perseguía al hijo que nació por obra del Espíritu, así también sucede ahora.  30-  Pero ¿qué dice la Escritura? Pues dice: “Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque el hijo de la esclava no puede compartir la herencia con el hijo de la libre.”  31-  De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre.

viernes, 17 de abril de 2020

Hay que usar la inteligencia (Gálatas 3)


¿Qué va a decir Pablo después del piropo que suelta al principio, insensatos? Pues, va a demostrar por qué les describe de esa manera. Por pura lógica, lo que ellos han hecho no tiene sentido. Cuando alguien recibe su doctorado, no dice, ahora voy a mejorar mi conocimiento asistiendo a clases de primaria. Estas personas han nacido de nuevo creyendo en Jesús. Por lo tanto son hijos de Dios (v 26). No se puede aspirar a más. Y sin embargo, por algún hechizo, han querido sumar a eso una serie de reglas que se utilizan para la formación de niños.

jesus arbol de vida: La Ley es nuestro Ayo para Conducirnos a CristoHay una figura en la cultura romana, el ayo, un esclavo que se encarga de la preparación de los niños (v 24). Pablo dice que esa es la función de las leyes del Antiguo Testamento. No sirven para perfeccionarnos, sino para prepararnos. Su valor está en hacernos conscientes de nuestra necesidad de algo más. Como dice Pablo en Romanos 7, la ley está muy bien porque nos enseña lo que Dios quiere. Pero no nos capacita.

Hay cierta tendencia humana de dejar atrás la sencillez del Evangelio para otros sistemas que suenan a sabiduría, a superioridad. Como si el ser hijos de Dios no fuera suficiente. Lo que hay que hacer es profundizar en lo que tenemos. A continuación el libro de Gálatas nos ayudará en ese sentido.

2. Dios nos hace libres por la fe

La experiencia cristiana del Espíritu

3:1- ¡Gálatas insensatos!, ¿quién os embrujó? En nuestra predicación hemos mostrado ante vuestros propios ojos a Jesucristo crucificado.  2-  Solo quiero que me contestéis a esta pregunta: ¿Recibisteis el Espíritu de Dios por cumplir la ley de Moisés o por haber aceptado el mensaje de la fe?  3-  ¿Tan insensatos sois que, habiendo comenzado con el Espíritu, queréis ahora terminar con esfuerzos puramente humanos?  4-  ¿Tantas buenas experiencias para nada?... ¡Imposible que hayan sido para nada!  5-  Cuando Dios os da su Espíritu y hace milagros entre vosotros, ¿por qué lo hace? No en virtud del cumplimiento de la ley, sino porque habéis aceptado el mensaje de la fe.

Dios reconoció a Abraham como justo por su fe.  6-  Abraham creyó a Dios, y Dios se lo tomó en cuenta y le reconoció como justo.  7-  Por lo tanto, debéis saber que los verdaderos descendientes de Abraham son los que tienen fe.  8-  La Escritura, previendo que también entre los no judíos iba Dios a reconocer como justos a los que tuvieran fe, había anunciado a Abraham esta buena noticia: “Todas las naciones serán bendecidas por medio de ti.”  9-  De manera que los que creen son bendecidos junto con Abraham, que también creyó. 

10-  Quienes ponen su confianza en la ley de Moisés están bajo maldición, porque la Escritura dice: “Maldito sea el que no cumpla fielmente todo lo que está escrito en el libro de la ley.”  11-  Por lo tanto, está claro que nadie es reconocido como justo por cumplir la ley; pues la Escritura dice: “El justo por la fe vivirá.”  12-  Pero la ley de Moisés no es cuestión de fe, sino que dice: “El que cumpla la ley, vivirá por ella.”  13-  Cristo nos liberó de la maldición de la ley haciéndose maldición por causa nuestra, porque la Escritura dice: “Maldito todo el que muere colgado de un madero.”  14-  Esto sucedió para que la bendición que Dios prometió a Abraham alcance también, por medio de Cristo Jesús, a los no judíos; y para que por medio de la fe recibamos todos el Espíritu que Dios ha prometido.

La ley no anula la promesa 

15-  Hermanos, voy a hablaros en términos humanos. Cuando un hombre hace un trato y lo respalda con su firma, nadie puede anularlo ni agregarle nada.  16-  Ahora bien, Dios hizo sus promesas a Abraham y a su descendencia. La Escritura no habla de “descendencias”, en plural, sino en singular. Dice: “y a tu descendencia”, la cual es Cristo.  17-  Lo que digo es esto: que Dios hizo un pacto con Abraham, y lo confirmó. Por eso, la ley de Moisés, que vino cuatrocientos treinta años más tarde, no puede anular aquel pacto y dejar sin valor la promesa de Dios. 

18-  Si lo que Dios va a darnos en herencia dependiera de la ley de Moisés, ya no sería una promesa; pero el hecho es que Dios prometió a Abraham dárselo gratuitamente.  19-  Entonces, ¿para qué sirve la ley de Moisés? Fue dada después, para poner de manifiesto la desobediencia de los hombres, hasta que viniera aquella “descendencia” a quien se le había hecho la promesa. La ley fue proclamada por medio de ángeles, y Moisés actuó de intermediario.  20-  Pero no hay necesidad de intermediario cuando se trata de una sola persona, y Dios es uno solo.

Cristo pone término a la ley  21-  ¿Acaso esto significa que la ley de Moisés está en contra de las promesas de Dios? ¡De ninguna manera!, porque si la ley pudiera dar vida, entonces uno podría ser hecho justo por medio de la ley.  22-  Pero, según dice la Escritura, todos son prisioneros del pecado, para que quienes creen en Jesucristo puedan recibir lo que Dios ha prometido.  23-  Antes de venir la fe, la ley nos tenía presos esperando a que la fe fuera dada a conocer.  24-  La ley, como el esclavo que vigila a los niños, nos acompañó hasta la venida de Cristo, para que por la fe alcanzásemos la justicia. 

25-  Pero ahora que ha llegado la fe ya no estamos a cargo de aquel esclavo que era la ley.  26-  Porque por la fe en Cristo Jesús sois todos vosotros hijos de Dios,  27-  y por el bautismo habéis sido unidos a Cristo y habéis sido revestidos de él.  28-  Ya no tiene importancia el ser judío o griego, esclavo o libre, hombre o mujer; porque unidos a Cristo Jesús, todos sois uno solo.  29-  Y si sois de Cristo, también sois descendientes de Abraham y herederos de las promesas que Dios le hizo.

jueves, 16 de abril de 2020

La alegría de la libertad (Gálatas 2)


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Hay algo en mí que no quiere que me manden. En ese sentimiento hay algo de rebeldía y de orgullo. Pero también tenemos el deseo de cumplir y de complacer de forma espontánea. Es decir, que si alguien me está mandando continuamente o adelantando sugerencias de cómo hacer mi trabajo o cómo comportarme, no me siento libre. No hay mucha satisfacción en sentirse un robot. Y si encima nos piden cosas que no nos encontramos capaces de realizar bien, nuestra vida es una frustración.

La postura aquí de Pablo es que la vida regida por leyes y obligaciones no puede traer satisfacción personal, y tampoco Dios va a tener satisfacción con nosotros debido a nuestros continuos tropiezos. El v 4 habla de esclavos de la ley. La ley manda (16) y es para cumplir; en su propia experiencia (19) la ley produjo en Pablo una especie de muerte, que paradojicamente le ayudó a comprender el verdadero propósito de la ley, que es llevarnos a la frustración con el fin de encontrar la solución en Cristo. La ley y las obligaciones son esenciales pero no son el final. El siguiente capítulo seguirá ampliando este concepto.

Aprovechemos también los datos biográficos de Pablo aquí para entender cómo llegó a ser el apóstol a los gentiles. En el c 1 habla de un lapso de 3 años antes de conocer a Pedro. Aquí (2:1) después de 14 años regresa a Jerusalén. Pablo no llegó a ser aprendiz de los 12 apóstoles, sino directamente de Cristo. Lo que hacen ellos es confirmar lo que Dios ha hecho en él. Y se nota una clara distinción de trabajo. Cuando leemos detenidamente Gálatas 2:7-9 vemos que todos están de acuerdo, tanto Pablo como los 12, que el apostolado de ellos es con los judíos, mientras que el de Pablo es con los gentiles. Pedro y Santiago, escriben cartas a los creyentes judíos (1 Pedro 1:1 y Santiago 1:1). Hay un sólo mensajero de Dios enviado específicamente a los no judíos, Pablo (Romanos 11:13 y 1 Timoteo 2:7).

Nos va a costar un poco de trabajo comprender esta epístola, pero ese esfuerzo va a producir un tesoro.

2:1-  Catorce años después fui otra vez a Jerusalén, con Bernabé, y llevé a Tito conmigo.  2-  Fui porque Dios me había revelado que tenía que ir. Y allí, en Jerusalén, expuse ante todos el evangelio que anuncio a los no judíos. Luego, más en privado, lo expuse ante quienes parecían tener mayor autoridad, para que les constara que ni antes ni ahora estaba yo trabajando en vano.  3-  Pero ni siquiera Tito, que se hallaba conmigo y que era griego, fue obligado a someterse al rito de la circuncisión. 

4-  Algunos falsos hermanos se habían metido a escondidas entre nosotros, para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús y hacernos otra vez esclavos de la ley;  5-  sin embargo, ni por un momento nos dejamos llevar por ellos, porque queríamos que la verdad del evangelio permaneciera en vosotros.  6-  Los que eran reconocidos como de mayor autoridad –aunque a mí no me importa lo que por un tiempo hayan sido, pues Dios no juzga por las apariencias– no me dieron nuevas instrucciones.  7-  Lejos de eso, reconocieron que Dios me había confiado la misión de anunciar el evangelio a los no judíos, así como a Pedro le había confiado la misión de anunciárselo a los judíos. 

8-  Pues el mismo que envió a Pedro como apóstol a los judíos me envió también a mí como apóstol a los no judíos.  9-  Así pues, Santiago, Cefas y Juan, que eran tenidos por columnas de la iglesia, reconocieron que Dios me había concedido este privilegio. Y para confirmar que nos aceptaban como compañeros, nos dieron la mano a mí y a Bernabé, y estuvieron de acuerdo en que nosotros fuésemos a trabajar entre los no judíos, en tanto que ellos trabajarían entre los judíos.  10-  Tan solo nos pidieron que nos acordásemos de los pobres, cosa que me he esforzado en hacer. 

11-  Pero cuando Cefas fue a Antioquía, le reprendí en su propia cara porque lo que estaba haciendo era condenable.  12-  Porque al principio comía con los no judíos, pero luego que llegaron algunas personas de parte de Santiago, comenzó a separarse y dejó de comer con ellos por miedo a los fanáticos de la circuncisión.  13-  Y los demás creyentes de origen judío consintieron también con Pedro en su hipocresía, tanto que hasta Bernabé se dejó arrastrar por ellos.  14-  De modo que cuando vi que no se portaban conforme a la verdad del evangelio, dije a Cefas en presencia de toda la congregación: “Si tú, que eres judío, has estado viviendo como si no lo fueras, ¿por qué quieres obligar a los que no son judíos a vivir como si lo fueran?”

Dios nos hace justos por la fe en Jesucristo 

15-  Nosotros somos judíos de nacimiento, y no pecadores paganos.  16-  Sin embargo, sabemos que nadie es reconocido como justo por cumplir lo que manda la ley de Moisés, sino por la fe en Jesucristo. Por eso, también nosotros hemos creído en Jesucristo, para que Dios nos reconozca como justos por medio de la fe en Cristo y no por cumplir la ley. Porque nadie será reconocido como justo por cumplir la ley. 

17-  Ahora bien, si nosotros, buscando ser reconocidos como justos por medio de Cristo resultamos también ser pecadores, ¿querrá eso decir que Cristo nos hace pecadores? ¡De ninguna manera!,  18-  pues si destruyo algo y luego vuelvo a construirlo, yo mismo soy el culpable.  19-  Porque por medio de la ley yo he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy crucificado,  20-  y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí.  21-  No quiero rechazar la bondad de Dios: si uno fuera hecho justo por cumplir la ley, Cristo habría muerto inútilmente.

miércoles, 15 de abril de 2020

Una iglesia que rechaza el Evangelio (Gálatas 1)


Acabamos de leer las cartas a los corintios, donde Pablo trata con una iglesia que tiene un montón de problemas. En esta carta a los gálatas, escrita probablemente un poco después, hay un gran problema principal, que si no se resuelve en seguida, puede hundir una iglesia entera. ¡Pobre Pablo otra vez!

¿Qué es este desvío tan grande? Se nota la urgencia en el estilo del apóstol. Sin rodeos (v 6) les acusa de haberse apartado de Dios. Al elegir otro evangelio han desechado el mensaje de salvación que recibieron originalmente.

¿Y Por qué Pablo, antes de definir el problema, que va a ser el tema de esta epístola, decide primero contar la historia de su vida? Estoy viendo algo paralelo a lo que pasaba en Corinto: los falsos maestros han conseguido desprestigiar al fundador porque su intención no es ayudar a los creyentes a crecer, sino hacerse los dueños de la iglesia. Por eso Pablo, otra vez, tiene que restablecer su autoridad.

Así que, antes de entrar en detalles, nos conviene echar un vistazo a la epístola entera. Hay una palabra que destaca, circuncisión. Ese rito de iniciación en el pueblo judío es algo que Pablo no incluye en su enseñanza. Él entiende que no hay que hacerse judío como paso previo a creer en Cristo. La circuncisión para los judíos es una insignia de honor, "somos el pueblo escogido, los hijos de Abraham".

Así que Pablo aquí en el primer capítulo presenta su pedigrí, "Lo que estáis anhelando, yo lo tenía, y en mayor grado, y os aseguro que lo único que vale es la fe en Cristo. Si pensáis que hay volver a la ley de Moisés, estáis rechazando la gracia de Dios."

Este mensaje tiene un vínculo directo con el capítulo 15 de Hechos, donde Pablo luchó por conseguir de los apóstoles la confirmación de que no hay que hacerse judío para ser cristiano. ¿Y qué tiene que ver este mensaje con la iglesia del siglo 21? Nos permite un gran alivio, sabiendo que Dios nos salva por su bondad, no por ninguna cosa que hacemos. Esto lo veremos en los capítulos restantes.


INTRODUCCIÓN
Saludo

1:1- Pablo, apóstol, no enviado ni designado por los hombres, sino por Jesucristo mismo y por Dios Padre que le resucitó de los muertos,  2-  junto con todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de la provincia de Galacia.  3-  Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo derramen su gracia y su paz sobre vosotros.  4-  Jesucristo se entregó a la muerte por nuestros pecados, para librarnos del presente mundo perverso, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre.  5-  ¡Gloria a Dios para siempre! Amén.

No hay otro evangelio 

6-  Estoy muy sorprendido de que tan pronto os hayáis alejado de Dios, que os llamó por el amor de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio.  7-  En realidad no es que haya otro evangelio, pero sucede que algunos os están perturbando y quieren trastornar el evangelio de Cristo.  8-  Pero si alguien (sea yo mismo o un ángel del cielo) os anuncia un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡caiga bajo maldición!  9-  Lo he dicho y lo repito: si alguien os anuncia otro evangelio del que ya recibisteis, caiga bajo maldición.

1. El evangelio anunciado por Pablo

Pablo lo recibió de Jesucristo 

10-  No busco la aprobación de los hombres, sino la aprobación de Dios. No pretendo quedar bien con los hombres. ¡Si pretendiera quedar bien con los hombres, ya no sería siervo de Cristo! 11-  Sabed esto, hermanos: el evangelio que yo anuncio no es una idea humana.  12-  No lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino que Jesucristo mismo me lo dio a conocer.

Cómo llegó Pablo a ser apóstol 

13-  Ya habréis oído decir que yo, en otro tiempo, cuando pertenecía al judaísmo, perseguí con violencia a la iglesia de Dios y procuré destruirla.  14-  En el judaísmo estaba yo más adelantado que muchos de mis paisanos de mi misma edad, porque era mucho más estricto en guardar las tradiciones de mis antepasados. 

15-  Pero Dios me escogió desde antes de nacer, y por su mucho amor me llamó. Cuando quiso,  16-  me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su evangelio entre los no judíos. Y no fui entonces a consultar con nadie,  17-  ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo. Al contrario, me dirigí sin tardanza a la región de Arabia y luego regresé a Damasco.

Relaciones de Pablo con los otros apóstoles 

18-  Tres años más tarde fui a Jerusalén para conocer a Cefas, con quien estuve quince días;  19-  pero no vi a ningún otro apóstol, sino sólo a Santiago, el hermano del Señor.  20-  Os aseguro delante de Dios que esto que os escribo es la verdad.  21-  Después me dirigí a las regiones de Siria y Cilicia.  22-  En cambio, los hermanos de las iglesias de Cristo que están en Judea no me conocían personalmente.  23-  Solamente oían decir que “el que antes nos perseguía, anda ahora predicando el mensaje de fe que entonces quería destruir.”  24-  Y alababan a Dios por causa mía.

martes, 14 de abril de 2020

Un viaje de rescate (2 Corintios 13)


Aquí vemos un ejemplo de cómo Pablo gasta y se desgasta como ya dijo antes (1 Corintios 12:15 - Y de buena gana gastaré todo lo que tengo, y aun a mí mismo me gastaré en bien vuestro, aunque parece que cuanto más os quiero menos me queréis vosotros.) con el fin de no dejar ningún esfuerzo por probar en su intento de dejar esta iglesia en condiciones.

Este tercer viaje no es para establecer una iglesia en Corinto, que es a lo que Pablo se dedica. Es para rescatar lo que puede de una comunidad que en un comienzo se entregó a Cristo al escuchar el mensaje del Evangelio, y que ahora tambalea. Aunque es cierto que gran parte se han arrepentido de sus desvíos (2 Corintios 7) el peligro sigue allí, debido en gran parte a la tendencia de este grupo de creyentes de perder la cabeza con los maestros de moda y también de recaer en la inmoralidad de su vida anterior.

Al planear este viaje Pablo evidentemente quiere atar cabos. Habla de testigos y de advertencias anteriores. Le tiene que doler que estas personas, que podrían ya estar en pleno vigor cristiano, necesiten tanta atención que él quisiera dedicar a su trabajo principal de pionero en llevar el Evangelio donde no es conocido.

Hemos visto el contraste entre la fuerza y la debilidad. Aquí Pablo resume esa enseñanza con el ejemplo de Jesús (vss 4 y 5), que no practicaba la prepotencia, sino que se dejó crucificar. Eso fue la puerta por la que se ganó el título y el derecho de ser el Señor del Universo. Pablo va por ese camino. Podemos caminar por ahí también

Advertencias y saludos finales

13:1- Esta será la tercera vez que vaya a visitaros. Todo tendrá que decidirse por el testimonio de dos o tres testigos. 2- A los que antes pecaron, y a todos los demás, ahora que estoy lejos les repito la advertencia que les hice personalmente en mi segunda visita: si voy de nuevo a visitaros, no andaré con rodeos, 3- ya que estáis buscando una prueba de que Cristo habla por mí. Y Cristo no es débil en su trato con vosotros, sino que muestra su fuerza entre vosotros.

4- Es cierto que fue crucificado como débil, pero vive por el poder de Dios. De la misma manera, nosotros participamos de su debilidad; pero unidos a él, y por el poder de Dios, viviremos para serviros. 5- Examinaos a vosotros mismos y ved si estáis firmes en la fe. Poneos a prueba. ¿No os dais cuenta de que Jesucristo está en vosotros? ¡A menos que hayáis fracasado en la prueba!

6- Confío, sin embargo, en que reconoceréis que nosotros no hemos fracasado. 7- Y oramos a Dios para que no hagáis nada malo; no para demostrar que nosotros hemos pasado la prueba, sino simplemente para que hagáis el bien, aunque parezca que nosotros hemos fracasado. 8- Porque no podemos hacer nada en contra de la verdad, sino solamente a favor de la verdad. 9- Por eso nos alegramos cuando somos débiles, con tal de que vosotros seáis fuertes; y seguiremos orando para que lleguéis a ser perfectos.

10- Os escribo esta carta antes de ir a veros, para que cuando vaya no tenga que ser tan duro en el uso de mi autoridad, la cual no me dio el Señor para destruiros sino para edificaros espiritualmente.


DESPEDIDA

11- Termino, hermanos, deseando que viváis felices y que busquéis la perfección en vuestra vida. Animaos y vivid en armonía y paz, y el Dios de amor y de paz estará con vosotros. 12- Saludaos los unos a los otros con un beso santo. Todos los hermanos en la fe os mandan saludos. 13- Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la participación del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

lunes, 13 de abril de 2020

Las soluciones de Dios (2 Corintios 12)

¿Has oído alguna vez decir a algún político en campaña, Yo soy el único que puede arreglar eso? Eso es un ejemplo de lo que las diferentes versiones de la Biblia dicen, gloriarse, que significa presumir. Es lo contrario de la humildad. Es el colmo del orgullo, la soberbia. Es uno de los temas principales de las 2 cartas a los corintios. La palabra gloriarse aparece unas 25 veces, mucho más que en todas las demás epístolas juntas de Pablo, como puedes ver en esta búsqueda en E-sword:
Romanos
5 resultados
1 Corintios
5 resultados
2 Corintios
21 resultados
Gálatas
2 resultados
Efesios
1 resultado
Filipenses
1 resultado
2 Tesalonicenses
1 resultado

La primera aparición viene al principio de 1 Corintios (1:31), Si alguno quiere gloriarse , que se gloríe en el Señor.

Estamos viendo en nuestros días, con esta pandemia, lo fácil que es que todos los presupuestos vayan a la basura. Dios tiene fama de humillar a los jactanciosos. Nabucodonosor dijo: “¡Mirad qué grande es Babilonia! Yo, con mi gran poder, la edifiqué como capital de mi reino, para dejar muestra de mi grandeza” (Daniel 4:30). Dios dijo, “Oye esto, rey Nabucodonosor. Tu reino ya no te pertenece. Vas a ser separado de la gente y vivirás entre los animales. Durante siete años comerás hierba, como los bueyes, hasta que reconozcas que el Dios altísimo tiene poder sobre todas las naciones de la tierra, y que es él quien pone como gobernante a quien él quiere.” En aquel mismo instante se cumplió la sentencia anunciada, y Nabucodonosor fue separado de la gente. Comía hierba, como los bueyes, y el rocío empapaba su cuerpo; hasta el pelo y las uñas le crecieron como plumas y garras de águila.

Eso fue la solución de Dios para la presunción de Nabucodonosor. Se puede leer lo bien que funcionó a continuación en Daniel.

Es simplemente humano exaltarse, y también diabólico. La caída de Satanás vino por su orgullo.

Si Dios te ama, habrá puesto alguna debilidad en tu vida, para ayudarte a no presumir. Es fascinante lo que aprendió Pablo. Se le da un sufrimiento físico que no puede quitar, como regalo de Dios para que no se le suban los humos. Su conclusión personal,  Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que venga a residir en mí el poder de Cristo.


Visiones y revelaciones

12:1- Nada gana uno con gloriarse de sí mismo. Sin embargo, tengo que hablar de las visiónes y revelaciones que he recibido del Señor. 2- Conozco a un hombre que cree en Cristo y que hace catorce años fue llevado al tercer cielo. No sé si fue en cuerpo o en espíritu; eso Dios lo sabe. 3- Pero sé que ese hombre (si e cuerpo no en espíritu no lo sé, solo Dios lo sabe) 4- fue llevado al paraíso y oyó palabras tan secretas que a nadie se le permite pronunciar. 5- Yo podría gloriarme de alguien así, pero no de mí mismo, a no ser de mis debilidades.

6- Aunque si quisiera gloriarme no sería ninguna locura, porque estaría diciendo la verdad; pero no lo hago, para que nadie piense que soy más de lo que aparento o de lo que digo. 7- Por eso, para que yo no me creyese más de lo que soy por haber recibido revelaciones tan maravillosas, se me ha dado un sufrimiento, una especie de espina clavada en el cuerpo, que como un instrumento de Satanás ha venido a maltratarme. 8- Tres veces le he pedido al Señor que me quite este sufrimiento, 9- pero el Señor me ha dicho: “Mi amor es todo lo que necesitas, pues mi poder se muestra plenamente en los débiles.” Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que venga a residir en mí el poder de Cristo.

10- Y me alegro también de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuanto más débil me siento, tanto más fuerte soy.

Preocupación de Pablo por la iglesia de Corinto

11- Me he portado como un loco, pero vosotros me habéis obligado a hacerlo. Porque vosotros sois quienes debíais hablar bien de mí, pues en nada valgo menos que esos superapóstoles a quienes seguís. ¡Y eso que no valgo nada! 12- Con las señales, milagros y maravillas que con tanta paciencia he realizado entre vosotros, ha quedado probado que soy un verdadero apóstol. 13- Perdonadme si os ofendo, pero solo en una cosa habéis sido menos que las demás iglesias: ¡en que no fui una carga para vosotros!

Pablo proyecta una próxima visita a Corinto

14- Ya estoy preparado para haceros mi tercera visita; y tampoco ahora os seré una carga, porque no busco vuestro dinero, sino a vosotros; pues son los padres quienes deben reunir dinero para los hijos y no los hijos para los padres. 15- Y de buena gana gastaré todo lo que tengo, y aun a mí mismo me gastaré en bien vuestro, aunque parece que cuanto más os quiero menos me queréis vosotros. 16- No, yo no fui una carga para vosotros.

Sin embargo, algunos dicen que os hice caer astutamente en una trampa. 17- ¿Acaso os engañé por medio de alguna de las personas que os he enviado? 18- A Tito le pedí que fuera a visitaros, y con él mandé al otro hermano. ¿Acaso os engañó Tito? ¿No es verdad que los dos nos hemos portado de la misma manera y con el mismo espíritu? 19- Tal vez penséis que nos estamos disculpando ante vosotros, pero no es así. Al contrario, estamos hablando en presencia de Dios y como quienes pertenecen a Cristo. Y todo esto, queridos hermanos, es para vuestra edificación espiritual.

20- Porque temo que a mi llegada no os encontraré como quisiera, y tampoco vosotros me encontraréis como quisierais. Temo que haya discordias, envidias, enojos, egoísmos, chismes, críticas, orgullos y desórdenes. 21- Temo también que en mi próxima visita Dios me haga avergonzar de vosotros, que me haga llorar por muchos de vosotros que desde tiempo atrás vienen pecando y que no han dejado la impureza, la inmoralidad sexual y los vicios que practicaban.

domingo, 12 de abril de 2020

El dolor de Pablo (2 Corintios 11)


La iglesia en Corinto debe su existencia a la visita que hizo Pablo allí 5 años atrás (Hechos 18:1). Su intención fue reunir y enseñar a todos los que respondían al Evangelio y prepararles para ser la luz de Dios en esa ciudad. Le vemos aquí en los capítulos 11 y 12 de 2 Corintios afirmando que los ha apartado para Jesús (v 2).

¡Qué inconstantes y volubles somos los seres humanos! Pablo, en su dolor al verles apartarse de la sencilla verdad que él enseñó, llama superapóstoles (o eminentes apóstoles) en tono de sarcasmo a los predicadores falsos que están intentando hacerse del rebaño e incluso hacer algo que él nunca hacía, cobrar sus servicios. ¡Y sintiéndose casi impotente les cuenta cosas que él llama locura! A Pablo no le gusta presumir pero le han obligado.

¿Sientes la frustración de este hombre de Dios, que se ha desvivido para que haya una iglesia en Corinto, y ahora al rechazarle están en peligro de rechazar la enseñanza básica del Evangelio.

El desinterés de Pablo

11:1- ¡Ojalá me soportarais un poco de locura! Como quiera que sea, soportadme. 2- Porque el celo que siento por vosotros es un celo que viene de Dios. Yo os he comprometido en casamiento con un solo esposo, Cristo, y quiero presentaros ante él puros como una virgen. 3- Pero temo que, así como la serpiente engañó con su astucia a Eva, también vosotros os dejéis engañar y que vuestros pensamientos se aparten de la devoción pura y sincera a Cristo.

4- Con gusto soportáis a cualquiera que os llega hablando de un Jesús diferente del que os hemos predicado, y aceptáis de buen grado un espíritu diferente del Espíritu que ya habéis recibido y un evangelio diferente del que ya habéis aceptado. 5- Pues bien, yo no me siento inferior en nada a esos superapóstoles a quienes seguís. 6- Aunque sea torpe en mi manera de hablar, no lo soy en cuanto a conocimientos. Esto os lo hemos demostrado siempre y en todas las ocasiones.

7- ¿Será que hice mal en predicaros el evangelio de Dios sin cobraros nada, humillándome yo para enalteceros a vosotros? 8- Les he quitado el dinero a otras iglesias al aceptar que ellas me pagaran para poder serviros. 9- Y cuando, estando entre vosotros, necesité alguna cosa, nunca fui una carga para ninguno, pues los hermanos que llegaron de Macedonia me dieron lo que necesitaba. Procuré no ser una carga para vosotros, y así seguiré haciéndolo.

10- Tan seguro estoy de que conozco la verdad de Cristo, como de que nadie me va a quitar este motivo de orgullo en toda la región de Acaya. 11- ¿Por qué hablo así? ¿Será porque no os quiero? ¡Dios sabe que sí os quiero! 12- Pero voy a seguir haciendo lo que hago, a fin de no dar oportunidad a esos que andan buscando pretexto para tener un orgullo como el nuestro; 13- pues no son más que falsos apóstoles y engañadores que se disfrazan de apóstoles de Cristo. 14- Lo cual no es nada raro, ya que el propio Satanás se disfraza de ángel de luz; 15- por eso resulta muy natural que sus servidores también se disfracen de defensores de la justicia. ¡Pero terminarán como sus hechos merecen!

Pablo tiene motivos para gloriarse

16- Os lo repito: que nadie piense que estoy loco. Ahora bien, si así lo pensáis, dejadme que os hable como un loco para que también yo tenga algo de qué gloriarme. 17- Esto de gloriarme no lo digo con autorización del Señor, sino como un loco. 18- ¡Puesto que tantos se glorían de sus propios méritos, también yo voy a gloriarme!

19- Vosotros sois muy sabios, pero soportáis de buena gana a los locos. 20- Y soportáis también a los que os obligan a servir, que os explotan, os engañan, os tratan con desprecio y os golpean en la cara. 21- Aunque me avergüenza decirlo, ¡nosotros fuimos demasiado débiles para portarnos así!

Pero si los otros se atreven a jactarse, también yo me atreveré (digo esto como una locura). 22- ¿Que son hebreos? Yo también. ¿Que son israelitas? Yo también. ¿Que son descendientes de Abraham? Yo también. 23- ¿Que son siervos de Cristo? Pues yo lo soy más que ellos, aunque al decir esto estoy hablando como un loco. He trabajado más que ellos, me han encarcelado más veces que a ellos, he sido azotado más que ellos y muchas veces he estado en peligro de muerte. 24- En cinco ocasiones me castigaron los judíos con los treinta y nueve azotes. 25- Tres veces me apalearon y una me apedrearon. En tres ocasiones se hundió el barco en que viajaba, y en trance de ahogarme pasé una noche y un día en alta mar. 

26- He viajado mucho, y me he visto en peligros de ríos, en peligros de ladrones y en peligros entre mis paisanos y entre los extranjeros. También me he visto en peligros en la ciudad, en el campo y en el mar, y en peligros entre falsos hermanos. 27- He pasado trabajos y dificultades; muchas veces me he quedado sin dormir; he padecido hambre y sed; a menudo no he comido, y he sufrido por el frío y la desnudez.

28- Además de estas y otras cosas, cada día pesa sobre mí la preocupación por todas las iglesias. 29- Si alguien enferma, también yo enfermo; y si hacen caer a alguno, yo me indigno. 30- Si hay que gloriarse de algo, me gloriaré de las cosas que demuestran mi debilidad. 31- El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que es digno de alabanza por siempre, sabe que digo la verdad. 32- Cuando estuve en Damasco, el gobernador que servía al rey Aretas puso guardias a las puertas de la ciudad, para que me prendieran; 33- pero hubo quienes me bajaron en un canasto por una ventana de la muralla de la ciudad, y así escapé de las manos de aquellos.