sábado, 1 de diciembre de 2018

¿Jesús se ve obligado a hacer algo que no quiere?


01-dic

Mat 15:21-28
21  Saliendo Jesús de allí, se retiró a la región de Tiro y de Sidón.
22  Y he aquí, una mujer cananea que había salido de aquella comarca, comenzó a gritar, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija está terriblemente endemoniada.
23  Pero El no le respondió palabra. Y acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: Atiéndela, pues viene gritando tras nosotros.
24  Y respondiendo El, dijo: No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
25  Pero acercándose ella, se postró ante El, diciendo: ¡Señor, socórreme!
26  Y El respondió y dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echárselo a los perrillos.
27  Pero ella dijo: Sí, Señor; pero también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.
28  Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Oh mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y su hija quedó sana desde aquel momento.

Mar 7:24-30
24  Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro, y entrando en una casa, no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar inadvertido;
25  sino que enseguida, al oír hablar de El, una mujer cuya hijita tenía un espíritu inmundo, fue y se postró a sus pies.
26  La mujer era gentil, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara fuera de su hija al demonio.
27  Y El le decía: Deja que primero los hijos se sacien, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos.
28  Pero ella respondió y le dijo*: Es cierto, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa comen las migajas de los hijos.
29  Y El le dijo: Por esta respuesta, vete; el demonio ha salido de tu hija.
30  Cuando ella volvió a su casa, halló que la niña estaba acostada en la cama, y que el demonio había salido.


Pienso que no, que Jesús no hizo algo que no quería hacer? Quería ayudar a esa pobre mujer y su hijita. Lo que pasa es algo parecido a lo de Mateo 11:12, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo conquistan por la fuerza.

De modo que es importante enterarnos bien de lo que Dios quiere hacer por nosotros y no soltarlo hasta conseguirlo. Algo así como lo que dijo Jacob, No te soltaré si no me bendices. 

viernes, 30 de noviembre de 2018

Enfrentamiento con los de siempre


30-Nov

Mateo 15:1-20
1  Entonces se acercaron* a Jesús algunos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo:
2  ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Pues no se lavan las manos cuando comen pan.
3  Y respondiendo El, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios a causa de vuestra tradición?
4  Porque Dios dijo: "HONRA A tu PADRE Y A tu MADRE," y: "QUIEN HABLE MAL DE su PADRE O DE su MADRE, QUE MUERA."
5  Pero vosotros decís: "Cualquiera que diga a su padre o a su madre: 'Es ofrenda a Dios todo lo mío con que pudieras ser ayudado',
6  no necesitará más honrar a su padre o a su madre." Y así invalidasteis la palabra de Dios por causa de vuestra tradición.
7  ¡Hipócritas! Bien profetizó Isaías de vosotros cuando dijo:
8  "ESTE PUEBLO CON LOS LABIOS ME HONRA, PERO SU CORAZON ESTA MUY LEJOS DE MI.
9  "MAS EN VANO ME RINDEN CULTO, ENSEÑANDO COMO DOCTRINAS PRECEPTOS DE HOMBRES."
10  Y llamando junto a sí a la multitud, les dijo: Oíd y entended:
11  no es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.
12  Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron*: ¿Sabes que los fariseos se escandalizaron cuando oyeron tus palabras?
13  Pero El contestó y dijo: Toda planta que mi Padre celestial no haya plantado, será desarraigada.
14  Dejadlos; son ciegos guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo.
15  Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos la parábola.
16  Y El dijo: ¿También vosotros estáis aún faltos de entendimiento?
17  ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al estómago y luego se elimina?
18  Pero lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre.
19  Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias.
20  Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero comer sin lavarse las manos no contamina al hombre.

Mar 7:1-23
1  Los fariseos, y algunos de los escribas que habían venido de Jerusalén, se reunieron alrededor de El;
2  y vieron que algunos de sus discípulos comían el pan con manos inmundas, es decir, sin lavar.
3  (Porque los fariseos y todos los judíos no comen a menos de que se laven las manos cuidadosamente, observando así la tradición de los ancianos;
4  y cuando vuelven de la plaza, no comen a menos de que se laven; y hay muchas otras cosas que han recibido para observarlas, como el lavamiento de los vasos, de los cántaros y de las vasijas de cobre.)
5  Entonces los fariseos y los escribas le preguntaron*: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen con manos inmundas?
6  Y El les dijo: Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "ESTE PUEBLO CON LOS LABIOS ME HONRA, PERO SU CORAZON ESTA MUY LEJOS DE MI.
7  "MAS EN VANO ME RINDEN CULTO, ENSEÑANDO COMO DOCTRINAS PRECEPTOS DE HOMBRES."
8  Dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres.
9  También les decía: Astutamente violáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.
10  Porque Moisés dijo: "HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE"; y: "EL QUE HABLE MAL DE su PADRE O DE su MADRE, QUE MUERA;"
11  pero vosotros decís: "Si un hombre dice al padre o a la madre: 'Cualquier cosa mía con que pudieras beneficiarte es corbán (es decir, ofrenda a Dios)'";
12  ya no le dejáis hacer nada en favor de su padre o de su madre;
13  invalidando así la palabra de Dios por vuestra tradición, la cual habéis transmitido, y hacéis muchas cosas semejantes a éstas.
14  Y llamando de nuevo a la multitud, les decía: Escuchadme todos y entended:
15  no hay nada fuera del hombre que al entrar en él pueda contaminarlo; sino que lo que sale de adentro del hombre es lo que contamina al hombre.
16  Si alguno tiene oídos para oír, que oiga.
17  Y cuando dejó a la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron acerca de la parábola.
18  Y El les dijo*: ¿También vosotros sois tan faltos de entendimiento? ¿No comprendéis que todo lo que de afuera entra al hombre no le puede contaminar,
19  porque no entra en su corazón, sino en el estómago, y se elimina? (Declarando así limpios todos los alimentos.)
20  Y decía: Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre.
21  Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios,
22  avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo e insensatez.
23  Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre.


Los fariseos mantienen un control rígido sobre las personas usando el arma del miedo. "Si no seguís nuestras reglas merecéis ser castigados". Cuando alguien anda con libertad como Jesús y sus discípulos ellos se sienten amenazados. No conciben una religión de alegría. Jesús les da un toque donde les duele, su avaricia, inventando reglas religiosas para forrar sus propios bolsillos.

Tampoco pierde el Maestro la ocasión para completar la enseñanza. Si no te lavas las manos antes de comer, eso no pasa del cuerpo. Pero si tu corazón alberga maldad y engaño, te estás contaminado de verdad.

¿Y los discípulos? ¿Te has fijado cómo Jesús responde a su pregunta? ¿No tenéis entendimiento? Lo mismo que él había dicho en Marcos 4:13 respecto a las parábolas. Y más adelante en Mateo 16:11 cuando no entienden que Jesús está dando enseñanza espiritual y no se preocupa por el pan. 

Así tenemos dos lecciones importantes aquí: 1) Cuando Jesús habla de cosas físicas está dando enseñanza espiritual y 2) Lo que tenemos que vigilar es el corazón; concretamente esa lista de 13 cualidades que sí contaminan de forma seria.

jueves, 29 de noviembre de 2018

La cosecha sigue


29-Nov

Mat 14:34-36
34  Terminada la travesía, bajaron a tierra en Genesaret.
35  Y cuando los hombres de aquel lugar reconocieron a Jesús, enviaron a decirlo por toda aquella comarca de alrededor y le trajeron todos los que tenían algún mal.
36  Y le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que lo tocaban quedaban curados.

Mar 6:55-56
55  y recorrieron apresuradamente toda aquella comarca, y comenzaron a traer a los enfermos en sus camillas adonde oían decir que El estaba.
56  Y dondequiera que El entraba en aldeas, ciudades o campos, ponían a los enfermos en las plazas, y le rogaban que les permitiera tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que lo tocaban quedaban curados.


Jesús ya está en su último año, mirando hacia la cruz. La tierra de Genesaret que se menciona aquí es una zona de Galilea. Está prosiguiendo con la cosecha. Recordemos que volverá a entrar en Jerusalén después de que quisieran matarle allí. Los que comienzan a seguir a Jesús aquí luego formarán parte de "la gran multitud que había venido a la fiesta" (Juan 12:12), que le acompañaban en su entrada triunfal. 

Desde luego los milagros donde los enfermos tocan su manto y todos quedan curados tiene mucho que ver con la influencia que ejerce Jesús. No olvidemos que el dijo que los que creían en él iban a hacer milagros aún mayores (Juan 14:12). Los milagros son para que la gente crea. La gente de Galilea necesitaban sanidad y liberación de demonios, como muchos hoy en día. Y necesitan ver a personas que viven en armonía. Cuando vean que los que se llaman seguidores de Jesús evidencian esa armonía y amor, entonces creerán (Juan 17:21)

Hymns

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Después de los panes y los peces - B


28-Nov

Antes de emprender esta lectura sería bueno programarte un tiempo tranquilo en un lugar sin distracciones. Sería una pena tomarlo como reto para hacer en un tiempo mínimo. Piensa en la importancia que tiene tu comida y multiplícalo por 10.

Juan 6:22-71
22  Al día siguiente, la multitud que había quedado al otro lado del mar se dio cuenta de que allí no había más que una barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían ido solos.
23  Vinieron otras barcas de Tiberias cerca del lugar donde habían comido el pan después de que el Señor había dado gracias.
24  Por tanto, cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y se fueron a Capernaúm buscando a Jesús.
25  Cuando le hallaron al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?
26  Jesús les respondió y dijo: En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque hayáis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado.
27  Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre os dará, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello.
28  Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?
29  Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado.
30  Le dijeron entonces: ¿Qué, pues, haces tú como señal para que veamos y te creamos? ¿Qué obra haces?
31  Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "LES DIO A COMER PAN DEL CIELO."
32  Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: no es Moisés el que os ha dado el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo.
33  Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo.
34  Entonces le dijeron: Señor, danos siempre este pan.
35  Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed.
36  Pero ya os dije que aunque me habéis visto, no creéis.
37  Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera.
38  Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
39  Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final.
40  Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final.
41  Por eso los judíos murmuraban de El, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo.
42  Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo es que ahora dice: "Yo he descendido del cielo"?
43  Respondió Jesús y les dijo: No murmuréis entre vosotros.
44  Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final.
45  Escrito está en los profetas: "Y TODOS SERAN ENSEÑADOS POR DIOS." Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí.
46  No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios, éste ha visto al Padre.
47  En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna.
48  Yo soy el pan de la vida.
49  Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.
50  Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera.
51  Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.
52  Los judíos entonces contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?
53  Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
54  El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.
55  Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
56  El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él.
57  Como el Padre que vive me envió, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
58  Este es el pan que descendió del cielo; no como el que vuestros padres comieron, y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.
59  Esto dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Capernaúm.
60  Por eso muchos de sus discípulos, cuando oyeron esto, dijeron: Dura es esta declaración; ¿quién puede escucharla?
61  Pero Jesús, sabiendo en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: ¿Esto os escandaliza?
62  ¿Pues qué si vierais al Hijo del Hombre ascender adonde antes estaba?
63  El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.
64  Pero hay algunos de vosotros que no creéis. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién era el que le iba a traicionar.
65  Y decía: Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo ha concedido el Padre.
66  Como resultado de esto muchos de sus discípulos se apartaron y ya no andaban con El.
67  Entonces Jesús dijo a los doce: ¿Acaso queréis vosotros iros también?
68  Simón Pedro le respondió: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
69  Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios.
70  Jesús les respondió: ¿No os escogí yo a vosotros, los doce, y sin embargo uno de vosotros es un diablo?
71  Y El se refería a Judas, hijo de Simón Iscariote, porque éste, uno de los doce, le iba a entregar.

¿Qué aprendiste con esta descripción del día posterior a la multiplicación de los panes y los peces?

  1. Sobre Jesús
  2. Sobre la gente (Cuando dice "discípulos en el v 60 no se trata de los 12, sino de la multitud de seguidores)
  3. Sobre los 12
  4. Sobre ti mismo
  5. Sobre lo que Jesús quiere decir cuando habla de pan (por ejemplo el v 51 y el 63)


martes, 27 de noviembre de 2018

Después de los panes y los peces - A


27-Nov

Mateo 14:22-33
22  Enseguida hizo que los discípulos subieran a la barca y fueran delante de El a la otra orilla, mientras El despedía a la multitud.
23  Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo.
24  Pero la barca estaba ya a muchos estadios de tierra, y era azotada por las olas, porque el viento era contrario.
25  Y a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
26  Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, y decían: ¡Es un fantasma! Y de miedo, se pusieron a gritar.
27  Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: Tened ánimo, soy yo; no temáis.
28  Respondiéndole Pedro, dijo: Señor, si eres tú, mándame que vaya a ti sobre las aguas.
29  Y El dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús.
30  Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó, diciendo: ¡Señor, sálvame!
31  Y al instante Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo*: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
32  Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó.
33  Entonces los que estaban en la barca le adoraron, diciendo: En verdad eres Hijo de Dios.

Mar 6:45-46
45  Enseguida hizo que sus discípulos subieran a la barca y fueran delante de El al otro lado, a Betsaida, mientras El despedía a la multitud.
46  Y después de despedirse de ellos, se fue al monte a orar.

Juan 6:15-21
15  Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez al monte El solo.
16  Al atardecer, sus discípulos descendieron al mar,
17  y subiendo en una barca, se dirigían al otro lado del mar, hacia Capernaúm. Ya había oscurecido, y Jesús todavía no había venido a ellos;
18  y el mar estaba agitado porque soplaba un fuerte viento.
19  Cuando habían remado unos veinticinco o treinta estadios, vieron* a Jesús caminando sobre el mar y acercándose a la barca; y se asustaron.
20  Pero El les dijo*: Soy yo; no temáis.
21  Entonces ellos querían recibirle en la barca, e inmediatamente la barca llegó a la tierra adonde iban.


Ha sido un día muy largo. Así que se supone que Jesús tomará un merecido descanso. Pero se va al monte sólo. Si no leemos Mateo y Marcos no sabemos que va a orar. Pero si no leemos a Juan, no nos percatamos de otro detalle. Jesús no sólo calma la tempestad, sino que parece que se realiza un tele-transporte, llegando a tierra inmediatamente. Y solamente Mateo nos cuenta la aventura de Pedro. 

Sabemos que Jesús tenía la costumbre de madrugar para orar. Pero también trasnochaba, como en el caso de la preparación para elegir a los 12 apóstoles. En este caso es la preparación para un encuentro decisiva, que nos cuenta Juan, que leeremos mañana. 

lunes, 26 de noviembre de 2018

¿Dificultad u Oportunidad?

(con la excepción, naturalmente, de la resurrección de Jesús)


Mat 14:13-21 13  
Al oír esto, Jesús se retiró de allí en una barca, solo, a un lugar desierto; y cuando las multitudes lo supieron, le siguieron a pie desde las ciudades.
14  Y al desembarcar, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos y sanó a sus enfermos.
15  Al atardecer se le acercaron los discípulos, diciendo: El lugar está desierto y la hora es ya avanzada; despide, pues, a las multitudes para que vayan a las aldeas y se compren alimentos.
16  Pero Jesús les dijo: No hay necesidad de que se vayan; dadles vosotros de comer.
17  Entonces ellos le dijeron*: No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.
18  El les dijo: Traédmelos acá.
19  Y ordenando a la muchedumbre que se recostara sobre la hierba, tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo los alimentos , y partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la multitud.
20  Y comieron todos y se saciaron. Y recogieron lo que sobró de los pedazos: doce cestas llenas.
21  Y los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Mar 6:30-34 30  
Los apóstoles se reunieron* con Jesús, y le informaron sobre todo lo que habían hecho y enseñado.
31  Y El les dijo*: Venid, apartaos de los demás a un lugar solitario y descansad un poco. (Porque había muchos que iban y venían, y ellos no tenían tiempo ni siquiera para comer.)
32  Y se fueron en la barca a un lugar solitario, apartado.
33  Pero la gente los vio partir, y muchos los reconocieron y juntos corrieron allá a pie de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos.
34  Al desembarcar, El vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.

Luc 9:10-17 10  
Y cuando los apóstoles regresaron, dieron cuenta a Jesús de todo lo que habían hecho. Y El, tomándolos consigo, se retiró aparte a una ciudad llamada Betsaida.
11  Pero cuando la gente se dio cuenta de esto, le siguió; y Jesús, recibiéndolos, les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que tenían necesidad de ser curados.
12  El día comenzaba a declinar, y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la multitud, para que vayan a las aldeas y campos de los alrededores, y hallen alojamiento y consigan alimentos; porque aquí estamos en un lugar desierto.
13  Pero El les dijo: Dadles vosotros de comer. Y ellos dijeron: No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos y compremos alimentos para toda esta gente.
14  (Porque había como cinco mil hombres.) Y Jesús dijo a sus discípulos: Haced que se recuesten en grupos como de cincuenta cada uno.
15  Así lo hicieron, haciendo recostar a todos.
16  Y tomando los cinco panes y los dos peces, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y los iba dando a los discípulos para que los sirvieran a la gente.
17  Todos comieron y se saciaron; y se recogieron de lo que les sobró de los pedazos: doce cestas llenas .

Juan 6:1-14 1  
Después de esto, Jesús se fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.
2  Y le seguía una gran multitud, pues veían las señales que realizaba en los enfermos.
3  Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.
4  Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.
5  Entonces Jesús, alzando los ojos y viendo que una gran multitud venía hacia El, dijo* a Felipe: ¿Dónde compraremos pan para que coman éstos?
6  Pero decía esto para probarlo, porque El sabía lo que iba a hacer.
7  Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no les bastarán para que cada uno reciba un pedazo.
8  Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, dijo* a Jesús:
9  Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero ¿qué es esto para tantos?
10  Jesús dijo: Haced que la gente se recueste. Y había mucha hierba en aquel lugar. Así que los hombres se recostaron, en número de unos cinco mil.
11  Entonces Jesús tomó los panes, y habiendo dado gracias, los repartió a los que estaban recostados; y lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que querían.
12  Cuando se saciaron, dijo* a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobran, para que no se pierda nada.
13  Los recogieron, pues, y llenaron doce cestas con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.
14  La gente entonces, al ver la señal que Jesús había hecho, decía: Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo.

La lectura de este milagro en los 4 Evangelios puede tardar unos 5 minutos. Pero merece mucho más tiempo. Los detalles y matices que aporta cada escritor deberían formar un tejido en tu corazón. 

El milagro de la multiplicación de los panes y peces es importante, no sólo por ser el único que encontramos en los 4 Evangelios, sino también por otra razón: representa un punto de transición. Cuando leemos con cuidado los Evangelios y también con la ayuda buenos comentaristas, vemos que el ministerio de Jesús cubre 3 años más o menos, y cada año tiene sus características.

1. Año de Preparación - Juan Bautista predicando
2. Año de Popularidad - Juan Bautista encarcelado
3. Año de Pasión (o Persecución) - que comienza con la ejecución de Juan Bautista. Y también con la Alimentación de los 5.000.

Se lees a continuación en Juan 6, verás que entre los mismos que se han beneficiado de lo panes y peces hay un masivo rechazo hacia Jesús. Comienza la cuenta atrás hacia la cruz.

También Jesús utiliza el milagro del pan para dar enseñanza.

¿Por qué los evangelistas dan tanta importancia a este milagro?

1. Confirman lo que Jesús enseñaba en el Sermón del Monte. Léelo aquí
2. Sirve como base para la enseñanza espiritual. Jesús quiere que dejemos de preocuparnos por el pan material y nos centremos en la Palabra. Léelo aquí. Cuando encontramos oposición y enemistad por ser seguidores de Jesús, en ninguna manera debemos tener miedo, sino ver esa dificultad como oportunidad como fue el caso de Caleb y Josué, que decían acerca de los gigantes que les amenazaban, "Los comeremos con patatas". O más literalmente Léelo aquí



domingo, 25 de noviembre de 2018

Reyezuelos


25-nov
65. Herodes teme que Jesús sea Juan resucitado. Se narra la muerte de Juan por Herodes

Mat 14:1-12
1  Por aquel tiempo, Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,
2  y dijo a sus sirvientes: Este es Juan el Bautista. El ha resucitado de entre los muertos, y por eso es que poderes milagrosos actúan en él.
3  Porque Herodes había prendido a Juan, lo había atado y puesto en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipe;
4  porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.
5  Y aunque Herodes quería matarlo, tenía miedo al pueblo, porque consideraban a Juan como un profeta.
6  Pero cuando llegó el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó ante ellos y agradó a Herodes.
7  Por lo cual le prometió con juramento darle lo que ella pidiera.
8  Ella, instigada por su madre, dijo*: Dame aquí, en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.
9  Y aunque el rey se entristeció, a causa de sus juramentos y de sus invitados, ordenó que se la dieran;
10  y mandó decapitar a Juan en la cárcel.
11  Y trajeron su cabeza en una bandeja y se la dieron a la muchacha, y ella se la llevó a su madre.
12  Los discípulos de Juan llegaron y recogieron el cuerpo y lo sepultaron; y fueron y se lo comunicaron a Jesús.

Mar 6:14-29
14  El rey Herodes se enteró de esto, pues el nombre de Jesús se había hecho célebre, y la gente decía: Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos, por eso es que estos poderes milagrosos actúan en él.
15  Pero otros decían: Es Elías. Y decían otros: Es un profeta, como uno de los profetas antiguos .
16  Y al oír esto Herodes, decía: Juan, a quien yo decapité, ha resucitado.
17  Porque Herodes mismo había enviado a prender a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipe, pues Herodes se había casado con ella.
18  Porque Juan le decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano.
19  Y Herodías le tenía rencor y deseaba matarlo, pero no podía,
20  porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo mantenía protegido. Y cuando le oía se quedaba muy perplejo, pero le gustaba escucharlo.
21  Pero llegó un día oportuno, cuando Herodes, siendo su cumpleaños, ofreció un banquete a sus nobles y comandantes y a los principales de Galilea;
22  y cuando la hija misma de Herodías entró y danzó, agradó a Herodes y a los que se sentaban a la mesa con él; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras y te lo daré.
23  Y le juró: Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino.
24  Ella salió y dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le respondió: La cabeza de Juan el Bautista.
25  Enseguida ella se presentó apresuradamente ante el rey con su petición, diciendo: Quiero que me des ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.
26  Y aunque el rey se puso muy triste, sin embargo a causa de sus juramentos y de los que se sentaban con él a la mesa, no quiso desairarla.
27  Y al instante el rey envió a un verdugo y le ordenó que trajera la cabeza de Juan. Y él fue y lo decapitó en la cárcel,
28  y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre.
29  Cuando sus discípulos oyeron esto, fueron y se llevaron el cuerpo y le dieron sepultura.

Luc 9:7-9
7  Herodes el tetrarca se enteró de todo lo que estaba pasando, y estaba muy perplejo, porque algunos decían que Juan había resucitado de entre los muertos,
8  otros, que Elías había aparecido, y otros, que algún profeta de los antiguos había resucitado.
9  Entonces Herodes dijo: A Juan yo lo hice decapitar; ¿quién es, entonces, éste de quien oigo tales cosas? Y procuraba verle.


Cuando Herodes el Grande quiso matar al niño Jesús, en su mente estaba protegiendo el trono para sus propio hijos. Uno de esos hijos es el Herodes del texto que hemos leído hoy. Es un hombre inseguro, pusilánime, supersticioso y cruel. Después de matar a Juan Bautista Herodes el tetrarca quiere ver a Jesús (Lucas 9:9). Pero no tendrá ese privilegio hasta algún tiempo después. (Herodes pone el manto sobre Jesús)

La familia de Herodes son reyes porque se han sometido al emperador de Roma. Juegan con la religión como forma de dominar al pueblo. Herodes el grande construyó el templo y los romanos retienen el derecho de nombrar al sumo sacerdote. 

Curiosamente, para los luteranos, anglicanos y católicos el último domingo de noviembre es "La Fiesta de Cristo Rey". Los que van a misa hoy van a escuchar la lectura de cuando Jesús dice, "Mi Reino no es de este mundo". También la profecía de que su imperio va a ser eterno. Y otra lectura de un Salmo que habla de su trono. Y la profecía del Apocalipsis, de que Jesús es el príncipe de los reyes de la tierra

Juan Bautista estaba por encima de Herodes cuando fue decapitado. Jesús estaba muy por encima de Pilatos cuando lo condenó a crucifixión. Tú y yo somos de un reino que está por encima de toda política y manejo humano. Y sabemos como conducirnos en este Reino porque tenemos las palabras del Rey.