viernes, 5 de diciembre de 2008

¿Con qué ojos?

Los 3 primeros evangelios, Mateo, Marcos y Lucas, se llaman los "sinópticos" porque son paralelos en su forma de enfocar la vida y el ministerio de Jesús. En este mes, en que estamos leyendo el Evangelio de Lucas, tenemos que determinar qué enfoque darle a esta lectura. Os propongo lo siguiente, Leamos diariamente el capítulo que corresponde al día del mes, de modo que hoy, día 5, estamos con el capítulo 5 de Lucas. Se puede incluso escuchar online en español. Son 5 minutos para este capítulo. De esta manera podemos a partir del día 23 de diciembre volver a los primeros capítulos que nos centran en el nacimiento de Jesús.

Te propongo que nuestro enfoque en esta lectura de Lucas se centre en las palabras de Juan Bautista en Lucas 3:3, Dad frutos dignos de arrepentimiento y sus instrucciones para los que quieren saber más, El que tiene dos túnicas, comparta con el que no tiene, y el que tiene para comer, haga lo mismo. También en las primeras palabras de Jesús en público, según Lucas 4:18 y 19
EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTA SOBRE MI, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS POBRES. ME HA ENVIADO PARA PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS,Y LA RECUPERACIÓN DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS;PARA PROCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR.

Es decir, que ante la pregunta, ¿Con qué ojos vamos a leer el Evangelio de Lucas?, con ojos de los que buscan a los necesitados para compartir. Esto para nosotros tiene especial interés porque anoche vino a vivir con nosotros durante algún tiempo un joven de un país africano que lleva mucho tiempo en guerra. Cuando mataron a su padre, su madre lle llevó a buscar refugio en otro país que es considerado el país más pobre del mundo. Decidió con algunos amigos salir de allí y emprender viaje a Europa. Durante 4 años estuvo mendigando y tratando de llegar a España. No tiene noticias de su madre.

El que tiene dos túnicas... Sharon y yo tenemos dos de casi todo, incluyendo nuestros ordenadores. Si los que hemos conocido la generosidad de Dios quien vino a buscarnos y salvarnos cuando nos habíamos perdido (Lucas 19:19), ¿cómo no vamos a compartir en lo material, con los que queremos compartir también el evangelio?

Me gustaría conocer tu opinión: ¿Es cierto o no, que todo lo que Dios da es para compartir?

domingo, 30 de noviembre de 2008

No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios
(Mateo 4:4)

Si puedes creer, al que cree todo le es posible
(Marcos 9:23)

Lectura de Marcos 16

La muerte y resurrección de Jesús son tan significativas que muchos niegan que resucito. La respuesta del Corán (Sura 4:157) es afirmar que no murió. Nuestra salvación depende de su sacrificio. El evangelio afirma que lo hizo. Por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos (2 Corintios 5:15). Con esta confianza, creemos que volverá. Si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron con él (1 Tesalonicenses 4:14).
Marcos nos dice que Jesús expiró (15:37). También que resucitó (16:6 y 9). Había cosas que dificultaban que los discípulos creyesen eso, especialmente el hecho de haberle visto morir y saber que estaba sepultado. Hay cosas que dificultan el que nosotros creamos de verdad, especialmente el hecho de haber pasado tanto tiempo. Pero había cosas que facilitaban su fe, especialmente el hecho de verle en persona. Hay cosas que facilitan nuestra fe, especialmente el hecho de los que habían perdido toda esperanza ahora testifican haberle visto resucitado. También la gran expansión de la Iglesia de Jesús, a través de los siglos, contra viento y marea, jamás utilizando armas carnales, sino llevada por el poder del Espíritu Santo. Los cambios que Dios ha realizado en personas salvadas por la sangre de Cristo, en tu propia vida, todo ello es un testimonio acumulado, de que Jesús resucitó. (Ah, si piensas que a veces la iglesia ha avanzado mediante la espada, vuelve a examinar la historia. Las “cruzadas”, la “santa inquisición”, el “Sacro Imperio Romano”, figuran entre lo que más ha hecho a la gente perder la fe.)
A mí personalmente me queda por vivir la prueba definitiva. Si creo en la resurrección, y al que cree todo le es posible, entonces mi vida ha de ser una demostración del poder de la resurrección (Romanos 8:11)
Los que me observan ¿ven el poder de la resurrección?

Lectura de Marcos 15: