sábado, 25 de abril de 2020

¿Dónde te centras? (Efesios 5:1-20)


(Nota de corrección - ayer me equivoqué anunciando para algunos amigos el tema de los dones de Efesios 4 para hoy, pero salió ayer. De todas formas, mencioné el libro Caminos Olvidados de Alan Hirsch en www.exponential.org y que te lo puedo mandar en pdf si no lo encuentras.

Algunos se centran en el sexo sin límites. Eso es la inmoralidad sexual (v 3). Dicen, "el cuerpo es para el placer".
Algunos se centran en el dinero. Eso es la avaricia (v 3). Dicen, "lo mío es mío, y que los demás se apañen".
Algunos se centran en si mismos. Eso se llama egoísmo, que es lo contrario del amor (v 2). Dicen, "yo soy el número 1"
Estas 3 obsesiones a veces se describe en inglés como los 3G, Gold, Girls, Glory, es decir, chicas, oro y fama.

En nuestra nueva naturaleza como hijas e hijos de Dios, nuestro ADN (unidos al Señor, v 8), no hay genes que admitan estas actitudes. Cuando vemos que todavía somos arrastrados hacia la carnalidad, no hacen falta más reglas sino otra G, la Gracia, la fuerza que Dios da mediante el Espíritu Santo.

Si el versículo 2 nos pone a Jesús el Hijo de Dios como ejemplo, es por lo que dice el versículo 1: nosotros también somos hijos de Dios. Él venció la tentación en el desierto utilizando las mismas armas que tenemos nosotros, que son las que estamos desarrollando con esta lectura. Jesús, por nosotros se sacrificó, renunció su derecho a vivir. Eso es el amor que produce también nuestra nueva vida. Lo que pasa es que algunos son muy lentos en el desarrollo de esa vida. A veces se necesita una pandemia para que pensemos en la eternidad.

Un aspecto de esta nueva vida es nuestro habla, v 4. ¿Qué terrible es perder uno de esos mil minutos que Dios nos da cada día para glorificarle cuando no estamos durmiendo. Esto se enfatiza en el v 16, aprovechando bien el tiempo. Sopesamos cada actividad y cada palabra valorando si eso sirvió para la eternidad o no. Una de las cosas que Dios nos ha dado es la música (v 19). Hay música para Dios y hay música (y vídeos) que sirven al diablo y a las obsesiones egoístas. Nuestra voz y las palabras que expresamos son de lo más importante que tenemos y hacemos.

Pablo dice aquí cosas contundentes, como que no pueden tener parte en el reino de Cristo y de Dios los que practican ciertas cosas y que hay un terrible castigo para los que desobedecen (vss 5 y 6).

Hay un pastor de iglesia que cree firmemente que no se puede perder la salvación (Juan 6:37). Pero también cree Efesios 5:6. Él cuenta de una mujer en su congregación que había caído en el adulterio y se enteró el marido. La mujer vino al pastor para saber cómo no perder su matrimonio. El pastor le dijo, eso es muy sencillo. Para empezar, vas a llamar a ese hombre hoy mismo y le dices que esta relación se acabó. Ella no quiso. El pastor dice, "entonces vas al infierno". La mujer estaba preparada y empezó a citar textos de la Biblia que él mismo había enseñado, de que una vez salvo, siempre salvo. El pastor también estaba preparado: "Si no te arrepientes estás demostrando que nunca has nacido de nuevo". Asustada, ella se arrepintió y el matrimonio fue restaurada y años después ella sigue firme en su fe. Aunque uno quizá no esté de acuerdo con la teología de ese pastor, hay que aprender a usar la Palabra de Dios como espada de 2 filos.


5:1- Vosotros, como hijos amados de Dios, procurad ser como él. 2- Conducíos con amor, lo mismo que Cristo nos amó y se entregó a sí mismo para ser sacrificado por nosotros, como ofrenda y sacrificio de olor agradable a Dios. 

3- Vosotros, que pertenecéis al pueblo santo, ni siquiera debéis hablar de inmoralidad sexual ni de ninguna otra clase de impureza o de avaricia. 4- No digáis indecencias, tonterías ni groserías, porque estas cosas no convienen. Antes bien, alabad a Dios. 5- Porque ya sabéis que quien comete inmoralidades sexuales, o hace cosas impuras, o es avaro (que es una especie de idolatría), no puede tener parte en el reino de Cristo y de Dios.

Iluminados por la luz de Cristo

6- Que nadie os engañe con palabras huecas, porque precisamente por tales cosas viene el terrible castigo de Dios sobre aquellos que no le obedecen. 7- No tengáis, pues, parte alguna con ellos. 8- Antes vivíais en la oscuridad, pero ahora, estando unidos al Señor, vivís en la luz. Conducíos como quienes pertenecen a la luz, 9- pues la luz produce toda una cosecha de bondad, rectitud y verdad. 10- Procurad hacer lo que agrada al Señor. 11- No participéis en las obras inútiles de los que pertenecen a la oscuridad, sino sacadlas a la luz. 12- Pues hasta vergüenza da hablar de lo que ellos hacen en secreto; 13- pero cuando la luz pone todas las cosas al descubierto, quedan en claro, 14- porque la luz lo descubre todo. Por eso se dice:
“Despiértate, tú que duermes; levántate de entre los muertos y Cristo te alumbrará.”
15- Por lo tanto, mirad bien cómo os portáis. No viváis neciamente, sino con sabiduría. 16- Aprovechad bien el tiempo porque los días son malos. 17- No actuéis tontamente; procurad entender cuál es la voluntad del Señor. 18- No os emborrachéis, pues eso lleva al desenfreno; al contrario, llenaos del Espíritu Santo.

19- Hablaos unos a otros con salmos, himnos y cantos espirituales, y cantad y alabad de todo corazón al Señor. 20- Dad siempre gracias a Dios Padre por todas las cosas, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

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