viernes, 24 de diciembre de 2010

¿Reglas o relaciones?

Texto de la semana      Juan 10:1-18
Menú completo hoy      Juan 9

Jesús mismo recibe instrucciones diariamente de su Padre. Ya hemos escuchado su explicación de esa relación tan especial donde no hace nada por si mismo, sino lo que ve hacer al Padre (5:19). La curación del ciego en Juan 9, el sexto milagro que cuenta Juan, es una de las obras que hace Jesús, no por un casual encuentro con este hombre, sino porque entraba en el plan de Dios. En primer lugar, sirve para que el ciego crea (9:38). Sirve para que este hombre dé testimonio de Jesús (9:25). Sirve también para establecer (v 39) la ceguera de los que se niegan a seguir a Jesús después de observar claramente que Dios está con él.
Jesús sabía que un milagro tan espectacular le iba a granjear la enemistad de los “reglamentistas”, que se guían por reglas y no por una relación personal con Dios. ¿Podríamos decir que los fariseos, con sus reglamentos, son algunos de los ladrones, a los que se refiere Jesús en el 10:1? La gente sigue a Jesús porque reconocen la voz del auténtico pastor. Todos los que tenemos la responsabilidad espiritual de otras personas tenemos que cuidar de no producir una vida de reglas, sino de una relación con Jesús. Pastores, sacerdotes, presbíteros, ancianos, directores espirituales, maestros, corremos el riesgo de formar corrales propios para las ovejas en vez de encaminarlas hacia el Buen Pastor.
Estos fariseos incluso llegaban a expulsar (9:23 y 34) a los que no fueran ciegamente leales a ellos. El trabajo de un pastor de almas es una labor altamente sensible. Por un lado hay que defender en contra de ladrones y lobos (10:1 y 12). Por otro lado hay que tener en mente siempre quién es el Buen Pastor. Si las ovejas nos siguen a nosotros más que a Jesús, entonces nos queda mucho por hacer todavía en el desarrollo de su madurez.
¿Tengo mi mayor alegría cuando las ovejas siguen a Jesús?

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