jueves, 27 de noviembre de 2008

Casos Difíciles

Hay situaciones en la vida donde en especial se necesita el poder de Dios. Marcos 10 nos presenta dos de ellos, el matrimonio y la riqueza.

El matrimonio – Cuando leí esta semana que el anterior presidente de España se separa de su esposa después de 40 años de matrimonio me pregunté si se trataba de un acuerdo mutuo y si se ha producido sufrimiento. ¿Qué es lo que causa una ruptura después de tanto tiempo unidos? ¿O es que realmente estaban unidos? En Marcos 10:10 los discípulos preguntan a Jesús sobre su enseñanza respecto a la indisolubilidad del matrimonio. Ellos están pensando, Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse (Mateo 19:10). Si el hombre no puede deshacerse de su esposa cuando quiere, ¡ojo con entrar en un compromiso tan serio! Los discípulos se criaron en un ambiente donde algunos líderes religiosos facilitaban el divorcio y el volverse a casar. Solemos pensar que el evangelio es más suave que ley de Moisés pero la enseñanza aquí de Jesús es más estricta. Cuando hemos respirado el ambiente de Hollywood donde se practica el matrimonio en serie, nos choca pensar en estar atado a otra persona 5 años, 25, 50. Mi esposa y yo llevamos más de 40. Con el poder de Dios se disfruta cada vez más del matrimonio.

Las riquezas – El problema no es qué hacer si uno no las tiene, sino cómo enfrentar el problema de tener riquezas. Lo difícil es que los ricos entren en el reino de Dios (Marcos 10:23). También tenemos una reacción por parte de los discípulos, ¿Quién, pues, podrá ser salvo? (v 26). Me gusta su honradez. Saben lo que luego enseña Pablo, que la riqueza material, según el evangelio, es que teniendo sustento y abrigo (1 Timoteo 6:8), estemos contentos. A veces los creyentes queremos tener también tesoros en la tierra (Mateo 6:19) y los defendemos con toda clase de explicaciones. Pero hay una solución: Al que cree todo le es posible (Marcos 9:23)
Para Dios todo es posible (Marcos 10:27). Nuestra fe nos permite ver los intereses que Jesús promete (Marcos 10:30) con nuestra inversión.
¿En qué manera mi vida demuestra mi fe?

Aquí podéis escuchar y ver el texto de Marcos 10:

1 comentario:

  1. QUIEN BUSQUE SU VIDA LA PERDERA...

    ..,QUIEN DEJE SU VIDA Y SIGA A JESUS ENCONTRARA VIDA ETERNA!

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