domingo, 2 de febrero de 2020

Cosas sorprendentes (Hechos 2)


Es interesante notar la coincidencia de los grandes hitos de la iglesia con las fiestas judías:

  • el Cordero que quita los pecados del mundo es crucificado en la fiesta del Cordero, la Pascua,
  • el comienzo de la iglesia (Pentecostés) coincide con la fiesta de las Primicias, los primeros frutos que indican la cosecha que va a seguir,
  • otra fiesta importante, cuyo cumplimiento no hemos visto todavía, es la de Sucot, la Cosecha. Cito de Wikipedia: Después de Yom Kipur venía la fiesta de la cosecha o de los tabernáculos, para celebrar la terminación del ciclo agrícola con la vendimia y la cosecha de aceitunas. Este cumplimiento está también anunciado, como fueron los 2 anteriores, Mateo 13:39 - La siega representa el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. Los ángeles también lo anunciaron (Hechos 1:11), el regreso de Jesús


La venida del Espíritu Santo

 2:1-Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar. 2- De pronto, un gran ruido que venía del cielo, como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde estaban. 3- Y se les aparecieron lenguas como de fuego, repartidas sobre cada uno de ellos. 4- Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu les daba que hablasen. 

5- Por aquellos días había en Jerusalén judíos cumplidores de sus deberes religiosos, llegados de todas las partes del mundo. 6- Mucha gente se reunió al oír aquel ruido, y no sabían qué pensar, porque cada uno oía a los creyentes hablar en su propia lengua. 7- Eran tales su sorpresa y asombro, que se decían unos a otros:
–¿Acaso no son de Galilea todos estos que están hablando? 8- ¿Cómo es que les oímos hablar en nuestras propias lenguas? 9- Aquí hay gente de Partia, de Media, de Elam, de Mesopotamia, de Judea, de Capadocia, del Ponto y de la provincia de Asia, 10- de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene. Hay también quienes vienen de Roma, 11- tanto judíos de nacimiento como convertidos al judaísmo; y también los hay venidos de Creta y de Arabia. ¡Y todos les oímos contar en nuestras propias lenguas las maravillas de Dios! 
12- Todos estaban asombrados, sin saber qué pensar, y se preguntaban: –¿Qué significa todo esto? 13- Pero algunos decían burlándose: –¡Es que están borrachos!

Discurso de Pedro

 14- Entonces Pedro, puesto en pie junto con los otros once apóstoles, dijo con voz fuerte: “Judíos y todos los que vivís en Jerusalén, sabed esto y oíd bien lo que os voy a decir: 15- Estos no están borrachos como creéis, cuando apenas son las nueve de la mañana. 16- Lo que aquí está sucediendo es algo diferente; es lo que anunció el profeta Joel cuando dijo:
 17- ‘Sucederá que en los últimos días, dice Dios, derramaré mi Espíritu sobre toda la humanidad. Vuestros hijos y vuestras hijas comunicarán mensajes proféticos, vuestros jóvenes tendrán visiones y vuestros ancianos tendrán sueños. 18- También sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días, y comunicarán mensajes proféticos. 19- En el cielo mostraré grandes maravillas, y sangre, fuego y nubes de humo en la tierra. 20- El sol se volverá oscuridad, y la luna, sangre, antes que llegue el día del Señor, día grande y glorioso. 21- Pero todos los que invoquen el nombre del Señoralcanzarán la salvación.’ 
22- “Escuchad, pues, israelitas, lo que voy a decir: Como bien sabéis, Jesús de Nazaret fue un hombre a quien Dios acreditó ante vosotros haciendo por medio de él grandes maravillas, milagros y señales. 23- Sin embargo, a ese hombre, que fue entregado conforme a los planes y propósitos de Dios, vosotros lo matasteis, crucificándolo por mano de hombres malvados. 24- Pero Dios lo resucitó, liberándole de los dolores de la muerte, porque la muerte no podía tenerle dominado. 25- El rey David, refiriéndose a Jesús, dijo:
‘Yo veía siempre al Señor delante de mí; con él a mi derecha, nada me hará caer. 26- Por eso se alegra mi corazón y mi lengua canta llena de gozo. Todo mi ser vivirá confiadamente, 27- porque no me dejarás en el sepulcro ni permitirás que se descomponga el cuerpo de tu santo siervo. 28- Me mostraste el camino de la vida y me llenarás de alegría con tu presencia.’ 
29- “Hermanos, permitidme deciros con franqueza que nuestro antepasado David murió y fue enterrado, y que su sepulcro está todavía entre nosotros. 30- Pero David, que era profeta, sabía que Dios le había prometido con juramento que pondría por rey a uno de sus descendientes. 31- David previó la resurrección del Mesías, y la anunció por anticipado diciendo que no quedaría en el sepulcro ni su cuerpo se descompondría. 32- Pues bien, Dios ha resucitado a ese mismo Jesús, y de ello somos todos nosotros testigos. 33- Enaltecido y puesto por Dios a su mano derecha, recibió del Padre el Espíritu Santo prometido, el cual, a su vez, él repartió. Eso es lo que estáis viendo y oyendo. 34- Porque no fue David quien subió al cielo, sino que él mismo dice:
‘El Señor dijo a mi Señor: Siéntate a mi derecha, 35- hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies.’ 
36- “Sepa, pues, todo el pueblo de Israel, con toda seguridad, que a este mismo Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Mesías.” 37- Cuando los allí reunidos oyeron esto, se afligieron profundamente y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:
–Hermanos, ¿qué debemos hacer? 

38- Pedro les contestó: –Volveos a Dios y bautizaos cada uno en el nombre de Jesucristo, para que Dios os perdone vuestros pecados y recibáis el don del Espíritu Santo. 39- Esta promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y también para todos los que están lejos; es decir, para todos aquellos a quienes el Señor nuestro Dios quiera llamar.

40- Con estas y otras palabras, Pedro les hablaba y aconsejaba, diciéndoles: –¡Apartaos de esta gente perversa! 

41- Así pues, los que hicieron caso de su mensaje fueron bautizados, y aquel día se agregaron a los creyentes unas tres mil personas. 42- Todos se mantenían firmes en las enseñanzas de los apóstoles, compartían lo que tenían y oraban y se reunían para partir el pan.

La vida de los primeros cristianos

 43- Todos estaban asombrados a causa de los muchos milagros y señales hechos por medio de los apóstoles. 44- Los que habían creído estaban muy unidos y compartían sus bienes entre sí; 45- vendían sus propiedades, todo lo que tenían, y repartían el dinero según las necesidades de cada uno. 46- Todos los días se reunían en el templo, y partían el pan en las casas y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. 47- Alababan a Dios y eran estimados por todos, y cada día añadía el Señor a la iglesia a los que iba llamando a la salvación.

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