“Orad por nosotros”
3:1- Por
último, hermanos, orad por nosotros, para que el mensaje del Señor llegue
pronto a todas partes y sea recibido con estima, como sucedió entre vosotros. 2-
Orad también para que Dios nos libre de los hombres malos y perversos, porque
no todos tienen fe. 3- Pero el Señor es fiel, y os mantendrá firmes y os
protegerá del mal. 4- En el Señor tenemos confianza en que vosotros hacéis y
seguiréis haciendo lo que os hemos ordenado. 5- Que el Señor os ayude a amar
como Dios ama y a tener en el sufrimiento la fortaleza de Cristo.
El
deber de trabajar
6- Hermanos, en el
nombre de nuestro Señor Jesucristo os ordenamos que os apartéis de todo hermano
que no quiera trabajar ni viva de acuerdo con las enseñanzas que os hemos
trasmitido. 7- Ya sabéis cómo debéis vivir para seguir nuestro ejemplo: nosotros
no hemos vivido entre vosotros sin trabajar 8- ni hemos comido el pan de nadie
sin pagarlo. Al contrario, trabajamos y luchamos día y noche para no serle una
carga a ninguno de vosotros. 9- Y aunque ciertamente teníamos el derecho de
pediros que nos ayudaseis, trabajamos para daros un ejemplo a seguir. 10- Estando
aún entre vosotros os dimos esta regla: quien no quiera trabajar, que tampoco
coma. 11- Pero hemos sabido que algunos de vosotros viven sin trabajar, muy
ocupados en no hacer nada. 12- A estos mandamos y encargamos, por la autoridad
del Señor Jesucristo, que trabajen tranquilamente para ganarse la vida.
La iglesia es una entidad potente. Servimos al Creador de la tierra, que al primer hombre dio un trabajo digno. Éste es el mismo Dios que garantiza (Mateo 6:33) que haciendo su voluntad tendremos provisión para las necesidades básicas. Y un elemento de esa voluntad, según nos enseña Pablo aquí, es que no estemos ociosos. Es un tema que él no quiere que olviden porque ya dijo en la carta anterior que deberían trabajar con las manos (1 Tesalonicenses 4:11). A lo mejor hubo un elemento en esa iglesia que piensan mucho en la venida de Jesús y no en vivir una vida útil. La solución de Pablo, si no quieren trabajar, que no coman. ¿Y si no hay trabajo? Ahí es donde el cristiano tiene una actitud diferente de los demás.
Me acuerdo, viajando de Villanueva a Jaraíz, que recogí un joven en la carretera. Iba a presentarse en el paro. Era una temporada de muchos trabajos en el campo y le pregunté qué tipo de trabajo podía hacer. Se había preparado para la agricultura. Pero me explicó que los únicos trabajos que él aceptaba eran del ayuntamiento en la jardinería. No le interesaba trabajar en el campo cuando podía cobrar el paro. Los cristianos no pensamos así. Yo admiro a as personas que, en esta zona donde hay tantos campos fértiles abandonados, trabajan en lo que sea y no se esmeran en vivir del cuento.
¿Te has fijado que hay temas muy prácticos en el Evangelio? A Dios no le importa meterse en nuestra vida. Haciéndole caso seríamos una sociedad modélica, seríamos la luz del mundo.
13- Hermanos, no
os canséis de hacer el bien. 14- Si alguno no hace caso a lo que decimos en
esta carta, fijaos en quién es y no os juntéis con él, para que se avergüence. 15-
Pero no lo tengáis por enemigo, sino aconsejadle como a hermano.
Despedida
16- Y que el mismo
Señor de paz os dé paz en todo tiempo y en todas las ocasiones. Que el Señor
esté con todos vosotros. 17- Yo, Pablo, os escribo este saludo de mi propio
puño y letra. Así firmo todas mis cartas. Así escribo. 18- Que nuestro Señor
Jesucristo derrame su gracia sobre todos vosotros.
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