jueves, 24 de febrero de 2011

Limpieza

Vitaminas                           1 Cor 6:12-20
Menú completo                  1 Corintios 5 y 6
    Hoy tocan dos capítulos cortos y un tema que encontramos en los dos. Dios nos toma a cada uno tal y como somos. Es una falacia muy grande decir, “Quiero mejorar mi vida y entonces me hago cristiano”. Precisamente la especialidad de Jesús es limpiar a pecadores. Pero también es una falacia decir, “Siendo cristiano me conformo a vivir como los demás.” Hay un motivo contundente por vivir una vida totalmente limpia. En la lectura de ayer vimos el principio básico de que todo lo que tenemos lo hemos recibido. Hoy leemos que no sois vuestros (6:19). Jesús no vino a este mundo para poner un poco de maquillaje sobre nuestros defectos. Vino para hacernos su propiedad. Pagó con precio de sangre (1 Pedro 1:19).
    Por eso es una cosa tan seria cuando la iglesia encuentra que uno de sus miembros vive en pecado y tiene que seguir las instrucciones de 1 Cor 5:1-13 para traer limpieza.
    Por eso es tan serio cuando hay hermanos enfrentados como en el caso de 1 Cor 6:1-8. Están presentando ante el mundo un Cristo manchado, y su propia incapacidad como iglesia para tratar desacuerdos entre hermanos.
    El punto de comienzo para practicar la limpieza que Dios ha conseguido para nosotros es saber que desde que Jesús pagó ese precio él tiene el derecho total sobre nuestras vidas. Y nosotros tenemos el privilegio de ser sus representantes aquí en la tierra.
¿Siento un tremendo deseo de una vida limpia?

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