sábado, 3 de octubre de 2009

¿Para qué vino Jesús?

Lectura para Sábado 3 - Lucas 1:39-80
     La pregunta de por qué vino Jesús resulta muy interesante cuando reflexionamos en los varios anuncios de su venida por el Ángel Gabriel y las expresiones proféticas de María y de Zacarías el padre de Juan Bautista.
     Gabriel le dice a María que Jesús reinará sobre el trono de su padre David y que su reino no tendrá fin. 
     María dice que Dios ha quitado a los poderosos de sus tronos y ha exaltado a los humildes. 
     Zacarías enfatiza (Lucas 1:71-74) que Dios va a librar a Israel de sus enemigos

viernes, 2 de octubre de 2009

Di una cosa imposible

Lectura para Viernes 2 de octubre: Lucas 1:5-38
     Ayer notamos que Mateo y Marcos empiezan sus evangelios conectando con el Antiguo Testamento, mientras que Lucas como historiador sitúa su relato dentro del imperio romano. Sin embargo, Lucas también es cuidadoso en explicar cómo la llegada de Jesús es la continuación de lo que Dios empezó con los patriarcas, profetas y sacerdotes. El primer protagonista es Zacarías, quien con su mujer Elisabet, los dos ya mayores, ya no tienen esperanza de tener hijos. Esta situación de imposible es exactamente la oportunidad para que Dios haga algo grande. El hijo que van a tener será llamado el más grande de todos los nacidos de mujer (Mateo 11:11). 

jueves, 1 de octubre de 2009

Dios da un paso más

Cada uno de los 4 evangelistas tiene su forma de empezar:
  • Mateo arranca desde la historia del pueblo de Israel, conectándonos con Abraham
  • Marcos (a cuya lectura llegaremos más adelante) también se basa en el Antiguo Testamento, con una profecía de Isaías
  • Lucas se sitúa en la historia contemporánea, identificándo personajes principales del imperio romano
  • ¿Y Juan? Este pensador profundo se remonta al comienzo de los comienzos, con un Dios que tiene una historia en la que figura de forma especial la humanidad y dentro de esa humanidad uno que era Dios y que tomó forma humana

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Desde el Comienzo hasta el Final

En los 57 años que llevo de creyente la experiencia diaria me ha impresionado con ciertas conclusiones. Por ejemplo, la importancia de mantener una actitud de alabanza. Es difícil que se produzcan quejas en un corazón centrado en la grandeza de Dios. Para nutrir esa alabanza tenemos una enorme riqueza de alimento en la vida y la enseñanza de Jesús. El alimentarnos de las palabras de Jesús es una necesidad diaria. Se encuentran en los 4 evangelios.

Además de leer los evangelios en el orden en que los encontramos en el Nuevo Testamento (primero Mateo, después Marcos, Lucas y Juan) podemos combinar los 4 en una sola historia con la ayuda de maestros que la han estudiado a fondo.

Te invito a pasar 4 meses en esta lectura cronológica de los evangelios: Octubre, Noviembre, Diciembre y Enero: la vida de Jesús desde el comienzo hasta el final. Esto nos ayudará a cumplir las instrucciones de Pablo en Colosenses 3:16, de que nuestra vida se alimente de la Palabra de Jesús. Iremos leyendo y comentando e intercambiando impresiones.

Aquí tienes las lecturas de los 4 primeros días, de forma cronológica: (Puedes leer o escuchar el texto en Bible Gateway pinchando en la fecha)

Jueves 1 de octubre- Lucas 1:1-4 y Juan 1:1-18 y Mateo 1:1-17 y Lucas 3:23-39.
(Si los nombres largos de las cronologías te resultan difícil, céntrate en el texto de Juan)
Viernes 2- Lucas 1:5-38
Sábado 3 - Visita de María a Elizabeth (montes de Judea, 5 a.C.) Lucas 1:39-56 y Nacimiento de Juan el Bautista (montes de Judea, 5 a.C.) Lucas 1:57-80
Domingo 4 - Anuncio a José y nacimiento de Jesús (Mateo 1:18-25)

Jesús nace y recibe a los pastores y va al templo (Belén, 5 a.C.) Lucas 2:1-38

sábado, 4 de julio de 2009

Hambre

Anoche cuando llegué a casa después de estar regando el huerto, lo único que me apetecía era un vaso de gazpacho. Pude satisfacer mi apetito porque Sharon lo tenía preparado. Pienso que el cuerpo sabe las cosas que necesita, y nos lo comunica. La sed es indicador de una necesidad de agua. El cuerpo pide cosas saladas porque sudando hemos eliminado mucha sal. Incluso hay necesidad de azucar cuando gastamos energía. Tenemos la experiencia de Jonatán cuando dice, "Ved ahora cómo brillan mis ojos porque probé un poco de esta miel" (1 Samuel 14:29).

Pero el apetito se puede estropear. Nos preparan y nos venden cosas de tan buen sabor, que nos pasamos. Lo que es una necesidad se convierte en vicio. Y ese apetito sano se desvía detrás de cosas perjudiciales. Luego no tenemos ganas de comida sana. Por eso el creciente problema de niños obesos (sin mencionar adultos).

Los seguidores de Jesús tenemos un alimento único, que contiene todas las vitaminas que necesitamos. Es la Palabra de Dios. "No solo de pan vivirá el hombre, sin de todo lo que sale de la boca de Dios." Y es muy fácil llenar nuestra mente con tantas chucherías que perdemos totalmente el apetito de la Palabra. Entonces, como soldados de Jesús, no tenemos fuerzas para la batalla. Y caemos.

En el verano solemos pensar en vacaciones, en escaparse de ciertas rutinas para hacer cosas que nos apetecen. ¿Te apetece llegar a conocer mejor la Palabra de Dios? ¿A llenarte de lo único que llevarás a la eternidad? Cielo y terra pasarán mas mís palabras no pasarán.

Te animo y te ruego que aproveches el verano. Nuestra acostumbrada lectura del Antiguo Testamento cada 3 años durante los meses de verano llega ahora a los libros de Samuel. 1 y 2 de Samuel durante el mes de Julio. Unos minutos cada día. Esa lectura puede enriquecerse compartiendo pensamientos y haciendo preguntas. Hay un espacio en este blog para tus comentarios. Esta historia es especial para madres. ¿Qué podemos aprender de Ana? Es especial para niños. ¿Qué pueden aprender del niño Samuel? Y los padres ¿Qué pueden aprender de los fallos de Elí?

Preveo un verano muy provechoso.

miércoles, 1 de julio de 2009

Cada cosa en su sitio

Aperitivo Apocalipsis 21:1-8

Menú completo Apocalipsis 21-22

En nuestro tiempo muchas cosas están fuera de lugar. Hay gente en el poder que no deben. Hay personas encarceladas que merecen libertad. Los hay que se matan trabajando y no ganan para vivir. Todo esto podría incluirse bajo la epígrafe, Las primeras cosas (21:4). Cuando terminen las primeras cosas el Esposo y la Esposa disfrutarán el uno del otro por toda la eternidad. El tabernáculo de Dios estará con los hombres. No habrá distancia entre Dios y sus criaturas. Fuimos hechos para él, y por fin estaremos a su lado.

No hay más lágrimas. Parece que algunos llegarán con lágrimas porque Dios se las tendrá que enjugar. Pienso que todos tendremos lágrimas cuando nos demos cuenta de las oportunidades que hemos perdido en el tiempo de las primeras cosas. Dirás, “Yo desobedecí a Dios en ese punto, y jamás podré recuperarlo.” Dios dirá, “Tienes razón, pero mi provisión de perdón es tan amplia que a partir ahora lo vas a olvidar. Quiero verte feliz.” Y pasará el paño por tu cara y a partir de ese momento sólo podrás disfrutar de él. Las primeras cosas pasaron, llegarán las cosas nuevas.

El mar ya no existe. Lo que era la base de la vida del planeta, el agua, es sustituido por el agua de vida. Lo mismo el sol, ya todas las necesidades son provistas por Dios mismo, directamente. El dolor desapareció, y el clamor. ¡Satisfacción total! Y los que han excluido a Dios de sus vidas quedan excluidos de su presencia.

¡Transparencia! La santa ciudad es diáfana como el cristal (21:11). No hay nada que esconder. La calle misma es como vidrio trasparente (21:21). Dios ya no tiene secretos para nosotros.

¿Cuál es mi verdadero hogar?

De Génesis al Apocalipsis

Aperitivo Apocalipsis 19:1-8

Menú completo Apocalipsis 18-20

Aunque las imágenes que Juan intenta comunicarnos son de una gran variedad, hay ciertos elementos continuos en todo este libro profético. Encontramos repetidas veces a los 24 ancianos, a los que conocimos en el comienzo (c 4, 5, 7, 11, 14, 19). Ellos siguen con su adoración como si representasen los 12 patriarcas de Israel mas los 12 apóstoles del Cordero, observando todo lo que Dios hace por su pueblo.

También es fijo el tema de la justicia de Dios, que se viene anhelando desde tiempos remotos. No sólo hay armonía dentro de este libro, sino una consonancia con toda la Biblia. Babilonia, de cuya caída somos testigos, tiene sus comienzos en Génesis 10:9. Es un foco del poder humano y de la rebeldía contra Dios. Babilonia llevó cautivo al pueblo de Judá y entra en las grandes profecías de Daniel. Ahora su caída es definitiva. Se puede decir que el mensaje del Apocalipsis es una profecía definitiva. Toda injusticia se endereza. Todos los anhelos del pueblo de Dios se cumplen. Todo enemigo es derrotado sin capacidad de volverse a levantar. Y definitivo es el matrimonio entre Cristo y su iglesia, por los siglos de los siglos. El destino de todo ser humano, según las decisiones que tomó en la tierra, ahora se fija por la eternidad.

La alabanza siempre tiene un porque. Porque tú nos has creado... Porque nos has redimido... Aquí es Porque sus juicios son verdaderos y justos. Y, Porque el Señor nuestro, Dios poderoso, reina (19:6) y, Porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente (19:7).

El Apocalipsis nos enseña que la historia termina bien, que el mal no vence, que Dios jamás perdió el control.

¿Cuál es el porque de mi alabanza hoy?