sábado, 3 de octubre de 2009
¿Para qué vino Jesús?
La pregunta de por qué vino Jesús resulta muy interesante cuando reflexionamos en los varios anuncios de su venida por el Ángel Gabriel y las expresiones proféticas de María y de Zacarías el padre de Juan Bautista.
Gabriel le dice a María que Jesús reinará sobre el trono de su padre David y que su reino no tendrá fin.
María dice que Dios ha quitado a los poderosos de sus tronos y ha exaltado a los humildes.
Zacarías enfatiza (Lucas 1:71-74) que Dios va a librar a Israel de sus enemigos
viernes, 2 de octubre de 2009
Di una cosa imposible
Ayer notamos que Mateo y Marcos empiezan sus evangelios conectando con el Antiguo Testamento, mientras que Lucas como historiador sitúa su relato dentro del imperio romano. Sin embargo, Lucas también es cuidadoso en explicar cómo la llegada de Jesús es la continuación de lo que Dios empezó con los patriarcas, profetas y sacerdotes. El primer protagonista es Zacarías, quien con su mujer Elisabet, los dos ya mayores, ya no tienen esperanza de tener hijos. Esta situación de imposible es exactamente la oportunidad para que Dios haga algo grande. El hijo que van a tener será llamado el más grande de todos los nacidos de mujer (Mateo 11:11).
jueves, 1 de octubre de 2009
Dios da un paso más
- Mateo arranca desde la historia del pueblo de Israel, conectándonos con Abraham
- Marcos (a cuya lectura llegaremos más adelante) también se basa en el Antiguo Testamento, con una profecía de Isaías
- Lucas se sitúa en la historia contemporánea, identificándo personajes principales del imperio romano
- ¿Y Juan? Este pensador profundo se remonta al comienzo de los comienzos, con un Dios que tiene una historia en la que figura de forma especial la humanidad y dentro de esa humanidad uno que era Dios y que tomó forma humana
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Desde el Comienzo hasta el Final
Jesús nace y recibe a los pastores y va al templo (Belén, 5 a.C.) Lucas 2:1-38
sábado, 4 de julio de 2009
Hambre
miércoles, 1 de julio de 2009
Cada cosa en su sitio
Aperitivo Apocalipsis 21:1-8
Menú completo Apocalipsis 21-22
En nuestro tiempo muchas cosas están fuera de lugar. Hay gente en el poder que no deben. Hay personas encarceladas que merecen libertad. Los hay que se matan trabajando y no ganan para vivir. Todo esto podría incluirse bajo la epígrafe, Las primeras cosas (21:4). Cuando terminen las primeras cosas el Esposo y la Esposa disfrutarán el uno del otro por toda la eternidad. El tabernáculo de Dios estará con los hombres. No habrá distancia entre Dios y sus criaturas. Fuimos hechos para él, y por fin estaremos a su lado.
No hay más lágrimas. Parece que algunos llegarán con lágrimas porque Dios se las tendrá que enjugar. Pienso que todos tendremos lágrimas cuando nos demos cuenta de las oportunidades que hemos perdido en el tiempo de las primeras cosas. Dirás, “Yo desobedecí a Dios en ese punto, y jamás podré recuperarlo.” Dios dirá, “Tienes razón, pero mi provisión de perdón es tan amplia que a partir ahora lo vas a olvidar. Quiero verte feliz.” Y pasará el paño por tu cara y a partir de ese momento sólo podrás disfrutar de él. Las primeras cosas pasaron, llegarán las cosas nuevas.
El mar ya no existe. Lo que era la base de la vida del planeta, el agua, es sustituido por el agua de vida. Lo mismo el sol, ya todas las necesidades son provistas por Dios mismo, directamente. El dolor desapareció, y el clamor. ¡Satisfacción total! Y los que han excluido a Dios de sus vidas quedan excluidos de su presencia.
¡Transparencia! La santa ciudad es diáfana como el cristal (21:11). No hay nada que esconder. La calle misma es como vidrio trasparente (21:21). Dios ya no tiene secretos para nosotros.
¿Cuál es mi verdadero hogar?
De Génesis al Apocalipsis
Aperitivo Apocalipsis 19:1-8
Menú completo Apocalipsis 18-20
Aunque las imágenes que Juan intenta comunicarnos son de una gran variedad, hay ciertos elementos continuos en todo este libro profético. Encontramos repetidas veces a los 24 ancianos, a los que conocimos en el comienzo (c 4, 5, 7, 11, 14, 19). Ellos siguen con su adoración como si representasen los 12 patriarcas de Israel mas los 12 apóstoles del Cordero, observando todo lo que Dios hace por su pueblo.
También es fijo el tema de la justicia de Dios, que se viene anhelando desde tiempos remotos. No sólo hay armonía dentro de este libro, sino una consonancia con toda la Biblia. Babilonia, de cuya caída somos testigos, tiene sus comienzos en Génesis 10:9. Es un foco del poder humano y de la rebeldía contra Dios. Babilonia llevó cautivo al pueblo de Judá y entra en las grandes profecías de Daniel. Ahora su caída es definitiva. Se puede decir que el mensaje del Apocalipsis es una profecía definitiva. Toda injusticia se endereza. Todos los anhelos del pueblo de Dios se cumplen. Todo enemigo es derrotado sin capacidad de volverse a levantar. Y definitivo es el matrimonio entre Cristo y su iglesia, por los siglos de los siglos. El destino de todo ser humano, según las decisiones que tomó en la tierra, ahora se fija por la eternidad.
La alabanza siempre tiene un porque. Porque tú nos has creado... Porque nos has redimido... Aquí es Porque sus juicios son verdaderos y justos. Y, Porque el Señor nuestro, Dios poderoso, reina (19:6) y, Porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente (19:7).
El Apocalipsis nos enseña que la historia termina bien, que el mal no vence, que Dios jamás perdió el control.