sábado, 2 de octubre de 2010

2 de Octubre
Vitaminas (Lectura mínima) Mateo 2:1-12
Menú completo                     Mateo 2
La tradición dice que son reyes pero la Biblia dice que son magos. La tradición dice que son 3 pero la Biblia no les pone número, aunque los regalos que dieron al niño Jesús eran 3. Los magos estudiaban los astros y veían en ellos signos del curso de la historia humana.
Cuando Dios creó los cielos y la tierra las estrellas eran para señales (Génesis 1:14). Con el paso del tiempo la forma preferida en que Dios habla con los seres humanos es ¿qué? Los diez mandamientos fueron dados por escrito como también toda la historia de Israel. El evangelio nos llega por escrito. Pero a la gente que todavía no tienen la Biblia Dios es capaz de hablarles mediante todos los medios que él ha puesto: sueños (como pasó también con los magos en Mateo 2:15, la misma conciencia (Romanos 2:15) y por supuesto los astros.
A su pueblo les advirtió que cuidasen de atribuir demasiada gloria a las cosas creadas (Deuteronomio 4:19). Dios está por encima de las estrellas. El puede hablar por medio de ellas cuando quiere. Pero no nos invita a consultar a las estrellas sino a Dios mismo personalmente. Es un error buscar tu futuro en las estrellas. Búscalo en el Dios del pasado, presente y futuro y en su libro la Biblia.
¿ Estoy aprovechando la oportunidad de consultar con Dios todas las decisiones de mi vida?

Un Rey para siempre

1 de octubre    
Vitaminas (Lectura mínima) Mateo 1:18-25
Menú completo                                  Mateo 1
Como cada año, Rancho (alimento para soldados de Jesús) vuelve en octubre al Nuevo Testamento. Luego en Julio volveremos al libro de Génesis.
Pero llegamos ahora a la historia de un reinado que no tendrá fin. ¿Te fijaste en el título que da el ángel a José de Nazaret cuando anuncia que María va a dar a luz al hijo de Dios? “José, hijo de David” porque José el carpintero es de linaje real. Va a nacer el rey de reyes y Dios sigue con su plan.
Desde el nombramiento de David como rey hasta el nacimiento de Cristo el Hijo de David han pasado unos mil años. Muchos han perdido la esperanza de que se restablezca esa dinastía, pero Dios no ha olvidado lo que empezó.
Dios también ha empezado a realizar cosas en tu vida. Es posible que en este momento no veas el sol por las nubes. Pero el sol está allí y saldrá. Es mismo Espíritu Santo que hizo que María diera a luz al Hijo de Dios producirá en ti el fruto del Espíritu que es Amor, Gozo, Paz, Paciencia y todo lo demás.
¿ De qué promesa de Dios me suelo agarrar en los momentos de oscuridad?

domingo, 4 de julio de 2010

Lectura Verano 2010

Libro Fecha terminar
Eclesiastés 2 de julio
Cantares 4 de julio
Isaías 24 de julio
Jeremías 16 de agosto
Lamentaciones 18 de agosto
Ezequiel 7 de septiembre
Daniel 13 de septiembre
Oseas 16 de septiembre
Joel 17 de septiembre
Amós 20 de septiembre
Abdías 20 de septiembre
Jonás 21 de septiembre
Miqueas 22 de septiembre
Nahum 23 de septiembre
Habacuc 24 de septiembre
Sofonías 25 de septiembre
Hageo 25 de septiembre
Zacarías 23 de septiembre
Malaquías 30 de septiembre

lunes, 15 de marzo de 2010

¿Cómo se consigue el conocimiento?


    Podemos conocer a Dios. La vida eterna consiste en conocer al Padre y al Hijo. 
  • Todo el mundo tiene la oportunidad de conocer algunos aspectos de Dios mediante la observación de la creación (Romanos 1:19-20)
  • Hay un conocimiento de Dios por revelación mediante su Espíritu (1 Corintios 2:10)
  • Hay un conocimiento de Dios mediante la relación con los que le conocen (2 Corintios 2:14). Es como un perfume.
  • Existen armas para destruir los obstáculos que se levantan contra el conocimiento de Dios (2 Corintios 10:4-5)
  • Se puede invertir tiempo en oración para que el conocimiento de Dios llegue mediante revelación (Efesios 1 y Efesios 3)
  • Las personas que aman conocen a Dios (1 Juan 4:7)
  • Cristo vino para que conozcamos a Dios (1 Juan 5:20)

sábado, 13 de marzo de 2010

El Evangelio de los Apóstoles


Lectura
    Cuando alguien que nunca ha escuchado el evangelio lo oye por primera vez de los apóstoles ¿en qué consiste este mensaje? ¿Qué impacto le quedará? Pablo utiliza la palabra "evangelio" en casi todas sus epístolas, un total de 67 veces. En el libro de Romanos la encontramos 19 veces. Para él es un mensaje de poder (Romanos 1:16). Para Pedro el Evangelio ofrece un cambio de herencia. Los que lo creen, mediante la sangre de Cristo y mediante su resurrección (1 Pedro 1), ya no están sujetos a la forma vana de vivir que recibieron dentro de su cultura, sino que participan en una herencia duradera y de inestimable valor.
    Parece, sin embargo, que para Pablo todo lo que él hace es un ministerio del Evangelio (Romanos 15). Todo lo que él dice corresponde a esa buena noticia. El efecto de este Evangelio es que, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El (Romanos 5). Eso sí que es una buena noticia: Dios derramándose a favor nuestro, ofreciendo soluciones para todas nuestras necesidades. 
    ¿Por qué la cruz? Pablo reconoce que la cruz puede parecer una necedad (1 Corintios 1:18). Pero si fuéramos a hacer un dibujo de todo lo que anticipa la salvación de Dios y todo lo que procede del Evangelio indicando su comienzo y final, cada raya habría de pasar por la cruz de Cristo, el lugar donde él pagó nuestra deuda.

viernes, 12 de marzo de 2010

Perfectos y con defectos


Epístolas: Relación entre los apóstoles y los destinatarios
    En cada una de las 13 epístolas de Pablo él dice, "Gracia a vosotros". Lo vemos en esta lectura y también en la anterior. Esta expresión nos sirve de retrato del apóstol. Él mismo se ve como canalizador de la gracia de Dios en beneficio de ellos. Para ello ha sido nombrado Apóstol a los Gentiles. Dios es Dios de toda gracia (1 Pedro 5:10) y cuando nos derramamos a favor de los demás, estamos siendo fieles representantes de él. Suele expresar su gran amor hacia ellos. Pedro y Juan también envían gracia a sus oyentes.
    Luego Pablo tendrá que corregir algunos defectos serios en sus lectores, como hemos visto en la lectura de Corintios y de Gálatas. Pero ¿no te impresiona la sinceridad con la que da gracias por ellos? Por ejemplo, Siempre doy gracias... porque en todo fuisteis enriquecidos en él en toda palabra y en todo conocimiento... nada os falta en ningún don (1 Corintios 1). A los mismos que luego tendrá que decir que son carnales y no espirituales, y que teme sentirse defraudado cuando los vea.
    ¿Cómo es posible que los apóstoles vean cosas tan buenas en gente tan problemática? Precisamente por la gracia de Dios. Él nos perdona todos nuestros pecados. Pablo, consciente de ello, los ve con los mismos ojos. Perfectos pero Perfeccionables. Esa óptica es precisamente la base necesaria para proceder con la obra de edificar sus vidas. La gracia de Dios da esperanza, optimismo. Yo te veo así, limpio por la sangre de Cristo y por lo tanto capacitado para crecer y corregir todos los fallos. Espero que me veas así también.

jueves, 11 de marzo de 2010

¿Por qué escriben los apóstoles?


Lectura
    Juan en su primera epístola nos comunica una intención sorprendente. Él pretende que tengamos una relación directa con Dios. Pedro se refiera a los que tienen "una fe como la nuestra" (2 Pedro 1:1). Los apóstoles escriben con el fin de que entremos en el mismo grupo de privilegiados que ellos. Esto no quiere decir que seamos apóstoles, pero sí edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas (Efesios 2:20). Ellos, es cierto, han conocido cómo era Jesús de Nazaret, hijo de María. Pero dan mucha más importancia al conocimiento del Hijo de Dios, que es para todos nosotros. Nuestra relación con Dios no es menos que la de ellos.
    De hecho, Santiago y Judas son hijos de José y María (Mateo 13:55 y Gálatas 1:19). Pero ni siquiera lo mencionan en sus escritos. Los 2 se llaman siervos del Señor Jesucristo. 
    Volviendo a la primera carta de Juan, la condición de entrar en este elevado estado de comunión con Dios es la limpieza. Dios es luz. Hemos de caminar en luz. No podemos presentarnos delante de él como sin pecado. Al contrario, venimos confesando nuestro pecado para que él cumpla con su promesa de limpiarnos de todo pecado. Entonces, como soldados de Jesús, podemos decir también como él, Viene el príncipe de este mundo, y él no tiene nada en mí (Juan 14:30). Así se establece una base inexpugnable, desde la cual combatir juntos bajo nuestro Señor contra toda incursión de Satanás.