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martes, 12 de enero de 2010

De dolor en dolor

Lectura cronológica 104 en los evangelios


     Imagina la cara de Pedro cuando ve quién está encabezando la multitud que va a arrestar a Jesús. Los discípulos pensaban que Judas había salido a realizar alguna obra caritativa con los fondos que él administraba. La reacción de Pedro es doble: primero la espada; luego, reconvenido por Jesús, opta por abandonar, acompañado de todos sus condiscípulos.
     Judas ha recibido la misma enseñanza, las mismas oportunidades, la misma inversión de tiempo que Jesús daba a los demás.  Pero salió rana. Él representa el 8% de los apóstoles. Aunque Jesús sabía que esto iba a suceder, su dolor sería enorme. Lo vemos expresado en el Salmo 41:9, Mi íntimo amigo, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, contra mí ha levantado su calcañar (ver Juan 13:18). Pero el mayor dolor está por llegar.
     Una cosa que destaca Juan a través de su evangelio es el conocimiento de Jesús. Por ejemplo, los siguientes textos demuestran que a Jesús no le sorprendían los acontecimientos: Juan 6:61; 13:1, 3; 18:4; 19:28. ¿Estás experimentando el dolor de una traición? ¿Te sientes defraudada? En este momento te está acompañando el varón de dolores (Isaías 53:3) para fortalecerte y para enseñarte con el tiempo cómo tu dolor se convierte en distinción y galardón

1 comentario:

  1. Todos huyeron. Le abandonan sus mejores amigos, sus discípulos que han "dejado todo". (Después le va a abandonar temporalmente su Padre.) Una muestra del amor y comprensión y perdón de Jesús es que después les trata como si no hubiera pasado ese abandono - con total aceptación.

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